Islas divergentes

Entrevista a Pequeñapiltrafas (el grupo de Sara García)




Más allá de Alcobendas, más allá del círculo industrial (si todavía queda algo, que no lo sabemos) que rodea Madrid, hay algo más. Siempre nos quejamos que no hay cultura en nuestros pueblos, que aquí es lo de siempre, que en Madrí hay tal y hay cual, pero hay veces que nos quejamos por gusto. Últimamente, y por lo que estoy viendo en los pueblos que más visito, Torrelaguna y Miraflores, empieza a haber movimiento. Los pintores, bailarines, cantantes y artistas de todo tipo, aparecen para mostrarnos su arte de manera cercana, vecinal casi, pero sin que sea menoscabo de un gran talento.
Uno, (una en este caso) vecina de Miraflores es Sara García Altez, que es actriz, clown, malabarista y guitarrista. Desde hace unos años, esta mirafloreña ha apostado fuerte por la música (pero sin dejar de lado la interpretación) y se ha embarcado junto a Rakel, Fer y Antonelo en Pequeñapiltrafas.

Este grupo al que le gustan las cosas bien hechas, cuidadas, lleva ya unos cuantos años en la carretera, dando caña en los escenarios pero también en estudio, llegando a la final del Festival FIVECC con su videoclip Interior día y  en la que se encontramos con grupos del nivel de Love of Lesbian, Ojos de brujo o Facto de la fe y las flores azules. Y así, con un futuro con muy buena pinta, se unieron a Juan Luis Giménez (Los Piratas, C. Rosenvinge…) y a Manuel Tomás (We are standart, Amaral...) con los que se encerraron dos meses en Valencia para traer al mundo el que sería su álbum de debut, el Guardagujas.

Y como os decía antes, tener a un artista como Sara cerca de nosotros, tiene muchos beneficios, como por ejemplo, que nos conteste junto al resto del grupo a unas preguntas:

• ¿Desde cuándo sois un grupo y cómo empezasteis?
El proyecto comenzó hace cuatro años pero dio un vuelco hace dos al convertirse en grupo. Al principio era Rakel (voz) buscando músicos para unas canciones que estaban dando bastante que hablar (prensa especializada, premios, etc.). La búsqueda de músicos no resultó del todo y el grupo se formó finalmente de una manera muy natural entre amigos, conocidos y el proyecto empezó a coger el verdadero empaque de cuatro personas componiendo y uniéndose musicalmente. Hoy por hoy no se entendería nuestra música sin alguno de nosotros.

• Dentro del rock, ¿qué corriente es la que más os identifica?
Somos un grupo de música. Nosotros decimos que es pop-rock alternativo, la gente que nos ha escuchado dice de todo y muy diferente, y la verdad es que nos gusta.  Para algunos sonamos indie, para otros como Amaral, otros como Coldplay, no pensamos mucho en eso al hacer canciones la verdad.

• ¿Qué grupos os han influido?
Nos han influido grupos muy diferentes. Cada miembro del grupo es de un estilo musical distinto aunque aunamos en general el gusto por la música. Sobre todo nos han influido los noventa y grupos como Radiohead, K’Choice, U2, Alanis Morrisette, Metallica, RHCP…  y ¡muchisísimos más!

• ¿Qué proyectos tenéis a corto plazo?
Conciertos y más conciertos, de aquí al verano tenemos conciertos todos los fines de semana y seguiremos presentando nuestro primer EP, El Guardagujas. También ya estamos planteándonos fechas con vistas a grabar el segundo a finales de año.

• ¿Creéis, sinceramente, que se puede vivir de la música en estos tiempos?
Nada es imposible. Nosotros somos bastante cabezones y queremos pensar que sí, es un sueño a cumplir y mientras, disfrutamos muchísimo de todo el trayecto y del calor que nos da la gente en los conciertos y por internet. Vivir de la música significaría poder dedicarle aún más tiempo a sorprender a la gente, componer y tocar con mayor deshago.

• ¿Os parece que Internet puede ser una forma de promocionarse?
Nos parece que es la forma de promocionarse. Desgraciadamente las formas de darse a conocer han caído en un deterioro sin fin. Nosotros creemos que tenemos suerte porque nacimos como banda en un momento en el que esto ya era así, así que nos hemos buscado las maneras para promocionarnos con lo que teníamos y no nos va mal, la verdad. Tanto es así que un productor muy importante se puso en contacto con nosotros para contratar a ¡“nuestra agencia de Internet”! pero claro, no se dio cuenta que éramos nosotros nuestros propios agentes…

• ¿Tenéis algún tipo de relación con otros grupos de Miraflores o de la zona?
Si, aparte de que Sara la guitarrista es de Miraflores y conoce de toda la vida a algunos de ellos, nos mantenemos informados de lo que van haciendo, nos encantaría que se dieran las ocasiones para compartir bolo con ellos.

• ¿Tenéis alguna idea de cómo se podría ayudar a los grupos locales o de la zona a sacar un poco la cabeza en el panorama musical?
Sería muy importante que sobre todo se les diera la importancia que tienen. Además de ser muy gratificante ser músico y hacer canciones y conciertos, también hay mucho trabajo detrás. Estaría bien primero ser consciente de esto y luego intentar dar un impulso. Ofrecer lugares y fechas para poder tocar y compartir la música con los vecinos y con otros grupos y/o iniciativas musicales en fiestas o celebraciones. También publicar en los medios del municipio noticias y avances de cada grupo como hacen con Vicente Aleixandre…jeje.
¿Qué fechas de conciertos tenéis próximamente?
2 de junio en el Orange Café de Madrid
10 de junio en el marimba café en Madrid
15 de junio en el maratón de cuentos de Guadalajara

De cualquier modo en nuestra página web podéis encontrar los horarios y direcciones.
www.pequeniapiltrafas.com

Como podéis ver, en nuestros pueblos hay mucha cultura por descubrir, así que si queréis seguir conociendo a los artistas que compran el pan en la misma panadería que nosotros o que llevan a sus hijos al mismo colegio que al que llevamos nosotros a los nuestros, no os despistéis y estad atentos al próximo número de Aire en la Sierra. 

Con versando con Santi Tena

Buenos días, aquí os dejo de nuevo una entrevista de Paloma Corrales con Santi Tena, un poeta sensible y profundo, con una manera especial de hacer poesía:


Este sábado, estaré/estaremos en Miraflores

Este sábado día 9, a las 22.30, la Sextavocal Banda de poetas estará/estaremos en La Tetería de Miraflores de la Sierra, en la Plaza de España. Estaremos Silvia Cuevas-Morales, Cloti GuzzoAlejandro Kata Olalla, Ana Gutiérrez, José Miguel González, y yo. Aquí os dejo una pequeña muestra:


Diferencias




La diferencia entre un parado y un vagabundo
es la cantidad de óxido en el ojo,
la profundidad del pozo y la distancia de la soga.
El parado aún encuentra
bajo sus dedos gastados,
una carretera de hormigas que arrancan su carne,
tristes
los lunes por la mañana.

El vagabundo,
esclavo del invierno y del hueso,
ya no recuerda el escándalo de hormigas
el festín caníbal
de la sociedad que devora su carne.

Es fácil distinguirlos;
el parado aún siente dolor en su carne,
los cartones del vagabundo
ya no sienten. 

Capítulo XXV de Las uvas de la Ira, de Steinbeck


Hay veces que lees cosas que se escribieron hace mucho tiempo pero que se repiten hoy, sin que nadie haya aprendido nada. Hay veces que el pasado duele aunque no sea propio. Era época de crisis y quizá este libro, Las uvas de la ira, fue escrito para evitar futuras crisis, futuros sinsentidos. Ojalá algún día pueda escribir un libro como este. Aquí os dejo un trozo:




                                                                 CAPÍTULO XXV
La primavera es hermosa en California. Valles en los que las frutas maduras son fragantes aguas rosas y blancas de un mar poco profundo. Luego los primeros zarcillos de las uvas, hinchándose desde las viejas vides nudosas, caen como una cascada y cubren los troncos. Las verdes colinas llenas son redondeadas y suaves como senos. Y a ras del suelo las tierras de verduras y hortalizas dan hileras de millas de longitud con lechugas verde claro y pequeñas coliflores esbeltas, plantas dé alcachofa verde-grisáceas, que no parecen de esta tierra.
Y entonces las hojas salen en los árboles y los pétalos caen de los frutales y alfombran la tierra de rosa y blanco, los centros de las flores se hinchan, crecen y se colorean: cerezas y manzanas, melocotones y peras, higos cuya flor se
cierra sobre la fruta. Toda California se acelera con productos de la tierra y la fruta se hace pesada y las ramas se van inclinando poco a poco bajo el peso de la fruta, de modo que deben ponerse bajo ellas pequeñas horquillas para
soportar el peso. Detrás de esa fertilidad hay hombres con comprensión, sabiduría y habilidad, que experimentan con semillas, desarrollando sin descanso las técnicas para conseguir cosechas mayores de plantas cuyas raíces resistirán los miles de enemigos de la tierra: los topos, los insectos, las royas, las plagas.
Estos hombres trabajan con cuidado y sin pausa para perfeccionar la semilla, las raíces. Y están los químicos que rocían los árboles contra las plagas, que sulfatan las uvas, eliminan las enfermedades y la podredumbre, los mohos y otros males.
Médicos de medicina preventiva, hombres que en los arriates buscan insectos de las frutas, escarabajos japoneses, hombres que ponen en cuarentena los árboles enfermos y los desarraigan y los queman, hombres de sabiduría. Los hombres que injertan los árboles jóvenes, las pequeñas vides, son los más inteligentes porque su trabajo es el del cirujano, tierno y delicado; y estos hombres deben tener manos y corazón de cirujano para hender la corteza, colocar el injerto, cerrar las heridas y resguardarlas del aire. Éstos son grandes hombres.
A lo largo de las hileras se mueven los campesinos, arrancando las hierbas de primavera y apisonándolas para que la tierra sea fértil, abriendo la tierra para que el agua quede cerca de la superficie, haciendo caballones en el suelo para
formar pequeñas lagunas para la irrigación, destruyendo las hierbas de las raíces que podrían beberse el agua de los árboles.
Y constantemente la fruta se hincha y las flores surgen en largos racimos en los viñedos. Y en el año que avanza el calor crece y las hojas se tornan de color verde oscuro. Las ciruelas pasas se alargan como verdes huevecillos de pájaros, y las ramas cuelgan apoyadas en las horquillas bajo el peso. Y las pequeñas y duras peras toman forma y el pelillo comienza a salir en los melocotones. Las flores de las uvas dejan caer sus diminutos pétalos y los duros huesecillos se transforman en botones verdes y los botones cogen peso. Los hombres que trabajan en los campos, los propietarios de las pequeñas huertas, observan y hacen cálculos. El año viene cargado de producción. Los hombres están orgullosos porque con sus conocimientos pueden hacer que sea así. Han transformado el mundo con sus conocimientos. El trigo corto y delgado se ha hecho grande y productivo. Las manzanitas ácidas se han vuelto grandes y dulces, y esa vieja uva que crecía entre los árboles y servía de alimento a los pájaros, su fruto diminuto ha sido la madre de mil variedades, roja y negra, verde y rosa pálido, morada y amarilla; y cada variedad con su propio sabor. Los hombres que trabajan en las granjas experimentales han conseguido nuevos frutos; nectarinas y cuarenta clases de ciruelas, nueces con cáscara de papel. Y siempre trabajando, seleccionando, injertando, cambiando, obligándose a sí mimos obligando a la tierra a producir.
Y primero maduran las cerezas. Un centavo por media libra. Mierda, no la podemos recoger por ese dinero. Cerezas negras y cerezas rojas, gordas y dulces y los pájaros se comen la mitad de cada cereza y las avispas zumban por los
agujeros que hicieron los pájaros. Y las semillas caen a la tierra y se secan con hilos negros colgando de ellas.
Las ciruelas pasas moradas se vuelven suaves y se endulzan. Dios mío, no podemos recogerlas, secarlas y sulfatarlas. No podemos pagar jornales de ningún tipo. Y las ciruelas moradas alfombran el suelo. Primero las pieles se arrugan un poco y enjambres de moscas vienen a darse un festín y el valle se llena de olor de la dulce podredumbre. La carne se torna oscura y la cosecha se marchita en el suelo.
Y las peras ya están amarillas y blandas. Cinco dólares la tonelada. Cinco dólares por cuarenta cajas de veinticinco kilos; árboles podados y pulverizados, huertas cultivadas, coger la fruta, ponerla en cajas, cargar los camiones, llevar la fruta a las fábricas de conserva. Cuarenta cajas por cinco dólares. No podemos.
Y la fruta amarilla cae pesadamente y se revienta en la tierra. Las avispas escarban la dulce carne y se eleva el olor del fermento y la podredumbre. Luego las uvas..., no podemos hacer buen vino. La gente no lo puede comprar. Arranca las uvas de las viñas, uvas buenas, podridas, picadas por las avispas. Prensa los tallos, prensa la porquería y la podredumbre. Pero hay moho y ácido fórmico en las tinajas. Añádele sulfuro y ácido tánico. El olor del fermento no es el rico aroma del vino, sino el olor de lo podrido y los productos químicos. Ah, bueno. De todas formas tiene alcohol. Se pueden emborrachar. Los pequeños campesinos veían aproximarse las deudas como una marea.
Pulverizaban los árboles y no vendían la cosecha, podaban e injertaban y no podían recoger. Y los hombres de ciencia han trabajado, han considerado y la fruta se está pudriendo en el suelo y la mezcla podrida de las tinajas de vino está envenenando el aire. Y prueba el vino..., nada de sabor a uva, sólo sulfato y ácido tánico y alcohol.
Esta pequeña huerta será parte de una gran propiedad el año próximo, porque las deudas habrán ahogado al propietario. El viñedo pertenecerá al banco. Sólo los grandes propietarios pueden sobrevivir porque también son suyas las conserveras. Y cuatro peras, peladas y partidas por la mitad, cocidas y enlatadas, siguen costando quince centavos, y las peras en lata no se ponen malas. Pueden durar años.
La podredumbre se extiende por el Estado y el dulce olor es una desgracia para el campo. Hombres que pueden hacer injertos en los árboles y hacer la semilla fértil y grande, no saben cómo hacer para dejar que gente hambrienta
coma los productos. Hombres que han creado nuevos frutos en el mundo no pueden crear un sistema para que sus frutos se coman. Y el fracaso se cierne sobre el Estado como una enorme desgracia.
Los frutos de las raíces de las vides, de los árboles, deben destruirse para mantener los precios y esto es lo más triste y lo más amargo de todo. Cargamentos de naranjas arrojados en el suelo. La gente vino de muy lejos para coger la fruta, pero no podía ser. ¿Cómo iban a comprar naranjas a veinte centavos la docena si podían salir y recogerlas? Y hombres con mangueras arrojan chorros de queroseno en las naranjas y se enfurecen ante semejante crimen y se enfadan con la gente que ha venido a por la fruta. Un millón de personas hambrientas, que necesitan la fruta... y el queroseno rociado sobre las montañas doradas. Y el olor a podrido llena el campo.
Quemar café como combustible en los barcos. Quemar maíz para calentarse, hace un cálido fuego. Tirar patatas a los ríos y poner vigilantes a lo largo de las orillas para evitar que la gente hambrienta las pesque. Matar a los cerdos y enterrarlos y dejar que la putrefacción se filtre en la tierra. Eso es un crimen que va más allá de la denuncia. Es una desgracia que el llanto no puede simbolizar. Es un fracaso que supera todos nuestros éxitos. La tierra fértil, las rectas hileras de árboles, los robustos troncos y la fruta madura. Y niños agonizando de pelagra deben morir por no poderse obtener un beneficio de una naranja. Y los forenses tienen que rellenar los certificados —murió de desnutrición— porque la comida debe pudrirse, a la fuerza debe pudrirse.
La gente viene con redes para pescar en el río y los vigilantes se lo impiden, vienen en coches destartalados para coger las naranjas arrojadas, pero han sido rociadas con queroseno. Y se quedan inmóviles y ven las patatas pasar flotando, escuchan chillar a los cerdos cuando los meten en una zanja y los cubren con cal viva, miran las montañas de naranjas escurrirse hasta rezumar podredumbre; y en los ojos de la gente se refleja el fracaso; y en los ojos de los hambrientos hay una ira creciente. En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y se vuelven pesadas, cogiendo peso, listas para la vendimia.

Paloma Corrales con Neorrabioso

En esta entrada Paloma Corrales nos habla del Messi de la poesía actual, del fucking hero de las letras de Madrid. Quizá yo no escribiría como escribo si no conociera a este tío. Se llama Batania o Neorrabioso, y seguro que ya os he contado algo de él. Me parece que, aparte de decir verdades como puños, tiene mucho talento. Sus poemas de amor son cojonudos, sus poemas sociales son buenísimos, sus poemas de cualquier cosa son la leche. Solo os digo que hace unas semanas fui a Saber y ganar, el programa de la tele, y me llevé una camiseta que ponía Neorrabios@. Era mi pequeño tributo y mi manera de dar las gracias.




BATANIA / NEORRABIOSO: Noches aquellas

Noches aquellas de iguanas calcinadas,
lanzados a fuego por la autopista A-8
a la salida tardía del bar Sebas,
borrachos hasta más allá de las fuerzas,
acelerando desnudos en una Nissan Vanette
que conducía con el pulgar de mi izquierda,
noches aquellas con sabor a velocidad
y a punto de matarnos, Iratxe,
cuando querías torcer el volante contra la mediana
para morir unidos como Filemón y Baucis,
cuando jugabas a esbozar las caras de los urgencias
ante nuestros cadáveres desnudos y espléndidos,
las caras de los bomberos sacándonos con el cortafríos
y limpiándose nuestro semen con repugnancia,
noches aquellas del vino fácil y ardiente,
cuando mi padre era tan alto que nunca se acababa,
cuando tu cuerpo olía a belleza y a lluvia de primavera,
coreando como bandidos las letras de La Polla Records,
totalmente borrachos por el túnel de Malmasín,
totalmente desnudos por Kareaga Goikoa,
conduciendo libres y a mil ruedas por hora
mientras nos quejábamos de la Ertzaintza,
la Ertzaintza que nunca nos paraba,
la Ertzaintza que nunca una multa,
la Ertzaintza que nunca alcoholemia,
la Ertzaintza que no se atrevía.

Je me souviens (Yo me acuerdo)


(Yo soy el portero, el que va de amarillo)

Éramos frescos como flashes de cocacola
en el cole aún se podía reír
y afuera estaban el campo, los viernes,
y el verano que llegaba.

Recuerdo cuando nos daban miedo las gallinas
cuando nuestra amistad era una cabaña en medio de la calle
y el sol nos caía por la nuca sin ultravioletas
sin cáncer
sin lunares sospechosos.

Recuerdo aquellos partidos de fútbol
aquella arena
aquella costra en la rodilla
y aquellos goles y las miradas de las chicas.

Llovía y éramos felices
hacía calor y jugábamos a las chapas,
nada podía con nosotros
 y esta telaraña de padres
este botón en la garganta
estaban aún muy lejos.

Pensamos que la paga sería para siempre
y que este laberinto de días, de horas, de puñales
no sería para nosotros.

Veíamos a los mayores gritar
pero siempre había calle
siempre había amigos
siempre había amigos
con los que salir corriendo.


Y ahora, ¿dónde queda la cabaña?
¿dónde quedan las pozas y las chicas?
¿Por qué tenemos puestos estos trajes de afiladores
de cuchillos,
y por qué ya no esperamos con ansia
los viernes
los veranos
las miradas?


Ella



Acariciaba el café con la cuchara
llenándolo de círculos,
de caminos,
y yo quería ser ese café
y que ella marcara en mi piel
todas las idas y venidas
que le diera la gana.

Cuando ella reía,
bajaba las escaleras de mi cuerpo
soltando los ríos de labios
encendiendo todas las luces de la casa.

Pero nunca fue mía,
nunca conseguí alcanzarla para siempre.

Después de quemarse volvía a su frontera de miércoles
a su piel de ventanas cerradas
a su piel
de siberiana esquiva,
y me dejaba allí tirado
con los cerezos desenrrollados
y la mirada perdida.

Una radical,
volcán con dos patas a la que amo con la locura
que me deja mi cuerpo de lunes.

Las bicicletas son para el verano, de Fernán Gómez, representada por Xexil Body Milk en Torrelaguna




Fernán Gómez dijo que Las bicicletas son para el verano, para la niñez, me atrevo a decir, pero lo que nos mostró el excelente dramaturgo y actor, es que hubo una época en España en que se quemaban todas las bicicletas y todos los veranos que andaban sueltos. Se encerraron todos los vientos y se recogieron todas las coletas. Hubo un tiempo en España en que la entraña iba cogida de la mano del odio, y en la que matar era más efectivo, más seguro, que cruzar la calle de la política y llegar al otro lado para intentar arreglar las cosas.  


Y así, como un intento de volver atrás para abrir las puertas del pasado y que entre aire, Xexil Body Milk, una compañía aficionada de Torrelaguna que cumple este año su trigésimo aniversario, nos trae Las bicicletas son para el verano, una obra trágica y envolvente, casi “en espiral” que hace que el espectador relacione, sin darse cuenta, crisis con hambre y hambre con guerra.  Y da miedo. Da miedo porque te lo crees. Crees a los niños jugando a la guerra, diciendo “no, imposible, ¿cómo va a haber aquí una guerra?” y piensas como negabas en alguna conversación, hace un tiempo: “no, aquí en España es imposible que haya una guerra”. Se cortaron las flores, se secó la garganta que iba a leer el poema, se 
cerraron todas las ventanas. 
Da miedo, si.
La obra de Fernán Gómez, que todos leímos en el instituto o en el colegio y que recordamos mezclada con las gomas y los cuadernos del cole, vuelve a tomar sentido y forma gracias a Pedro García de las Heras, su director, y a sus entregados y talentosos actores. Con una refrescante e ilustrativa serie de imágenes que se nos presentan nada más abrirse la  gran sala de la Casa de la Cultura de Torrelaguna, la contextualización está hecha. Ya estamos dentro. Años treinta, cambios y expectación, esperanza. Todo pasa rápido y alegre, no hay nada que detenga al progreso. Y así, la familia protagonista de la obra, rodeada también de este halo de felicidad aparente y creíble, que no es coraza, pasa la vida. 
Unamuno nos habló de la intrahistoria, de los sucesos que no salen nunca en los titulares, los dramas que se quedan de puertas para dentro y de chismes para fuera. Tragedias íntimas, personales, que poco a poco, con el desarrollo de la obra, van minando la luz de la primavera, del recién estrenado verano, y que oxidarán el metal de las bicicletas. Sin piedad. 
Se cierran las ventanas y se baja a los sótanos. Caen las bombas en los lugares donde antes 
se jugaba a la pelota. Muere gente que no había nacido para recibir pólvora en la boca y se llora, se llora tanto.  
El asedio a Madrid, el egoísmo, el hambre, la pena, la familia. Todo unido para hacer una representación de más de dos horas que pasa muy rápido. Pasa como un mal sueño, una ensoñación cercana, como un recuerdo no vivido. Gran vestuario, decoración escasa pero esencial, y un gran talento de actores que encarnan y sienten lo cotidiano y que lo hacen humano y universal. 
Por desgracia, en la actualidad pasamos momentos delicados en cuestiones sociales, de anhelos ahorcados por la estrechez económica, familias que bordean el umbral de la pobreza. No digo que pueda ocurrir de nuevo una situación como la ocurrida en la Guerra Civil, pero estoy seguro que en las penalidades que se pasaron en los años previos a la contienda y que se pueden ver en la representación, muchos de los espectadores han encontrado similitudes con nuestra crisis.
En resumen, gran representación que todo el mundo debería ver, para tener presente lo poco que cuesta abrir una herida y cuanto, y cuantos años, volver a cerrarla. 





LUGAR: Casa de la Cultura de Torrelaguna
VENTA DE ENTRADAS ANTICIPADA
A partir del 11 de Abril en la Casa de la Cultura.
REPRESENTACIONES:
Sábado 14 (20:00h) Domingo 15(19:00h) Viernes 20 y Sábado 21 (19:30h) y Domingo 22 (19:00h)


Reparto
(por orden de intervención)
Pablo-Kuba Tarasiewicz
Luis-Lucas Aliste
María-Cristina Cencerreo
Doña Dolores-Leticia García
Doña Antonia-Krusenka López
Manolita-Julia González
Don Luis-Julián Martin
Charito-María García
Julio-José Miguel Cobertera
Pedro-Luis Cabrera
Ambrosio-Carlos Ibáñez
Doña Marcela-Azucena Pérez
Don Simón / Locutor-Fran Espinosa
Anselmo-Roberto Manzano
Rosa-Laura García
Doña María Luisa-Mª Jesús Torres
Maluli-Carmen Martín
Basilio-Vicente Veguillas
Josefa-Leonor la del Duque
Vecina 1-Milagros Fernández
Vecina 2-Rosi la Valdominas

Equipo Técnico
Realización Escenografía-Montse García Estrada
Susi López / Carlos Ibáñez
Julián Martin / Benito García
Pintura Escenografía-Carlos Ibáñez (Decohogar)
Vestuario-Susana Martín Canales
KrusenKa López
Arreglos Vestuario-Leonor la del Duque
Milagros Fernández G.
Rosi la Valdominas
Maquillaje y Peluquería-Azucen Pérez
Atrezzo-M. Paz Miguel
Teresa Vare Miguel
Vicente Veguillas
Iluminación-Gema González González
Sonido-Eduardo Burgos
Diseño Cartel-Pedro G. de las Heras, Sobre un cuadro de Amparo Climnet y con un dibujo de
Quique Aliste.
Infraestructura-Benito García / Julián Martín
Ayudante de Dirección-Macu Figueroa
Escenografía y Dirección-Pedro G. de las Heras


Mi pueblo

DAVID BURLIUK

Mi pueblo era mil rocas,
gente apretada y pobre
contra la montaña. 
Lo único que tenían, en el centro del orgullo
una manada de lobos hambrientos y una serpiente de agua.


Ahora los lobos son ceniza en el fuego de la montaña, 
y nos quedan los puños gastados del mediodía
el plato sucio del dominguero
y un camino de asfalto y hormigas 
al acantilado. 

Preguntas de un obrero que lee


Joan Brossa


¿Quién construyó Tebas, la de las Siete Puertas?
En los libros figuran sólo nombres de reyes.
¿Acaso arrastraron ellos los bloques de piedra?
Y Babilonia, mil veces destruida,
¿quién la volvió a levantar otras tantas? Quienes edificaron
la dorada Lima, ¿en qué casas vivían?
¿Adónde fueron la noche
en que se terminó la Gran Muralla, sus albañiles?
Llena está de arcos triunfales
Roma la grande. Sus cesares
¿sobre quiénes triunfaron? Bizancio,
tantas veces cantada, para sus habitantes
¿sólo tenía palacios? Hasta en la legendaria
Atlántida, la noche en que el mar se la tragó, los que se ahogaban
pedían, bramando, ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César venció a los galos.
¿No llevaba siquiera a un cocinero?
Felipe II lloró al saber su flota hundida.
¿No lloró más que él?
Federico de Prusia ganó la guerra de los Treinta Años.
¿Quién la ganó también?
Un triunfo en cada página,
¿Quién preparaba los festines?
Un gran hombre cada diez años.
¿Quién pagaba los gastos?
A tantas historias, tantas preguntas.

Con versando con Antonio Porpetta

Nuevo con versando con Paloma Corrales, que esta vez presente a un poeta vecino, que, como él mismo dice, ha escrito toda su poesía en la Sierra madrileña. Espero que lo disfrutéis. Aquí os dejo un poema para que os animéis a ver la entrevista entera...


VOSOTROS
(De “La mirada intramuros”)

Os digo la verdad:
Tan sólo por vosotros,
sí, de verdad, tan sólo
por vosotros, porque si no, ¿por quién?
Lo demás poco importa, os lo aseguro:
Mis montañas… mi mar…
la casa que me abraza y que me cubre,
los ojos que me amaron,
los libros que leí,
incluso mis poemas,
la voz que puse en ellos
las astillas de vida que en ellos me dejé…
Tan sólo por vosotros, sí, tan sólo
por quienes en la sangre
navegaréis mi rastro
y a quienes mi memoria a veces traiga
una brizna de amor, un aleteo
de ríos o palabras,
un levísimo vuelo
de preguntas, ausencias o luciérnagas.
Tan sólo por vosotros, de verdad,  no quisiera
amanecer un día
arropado de bruma…
                                 sin vosotros.


El ciruelo




Yo tengo un ciruelo en flor, 
una boca y una lengua blanca
para toda la primavera. 

Si me sigues mirando me florecerá la raíz
se me erizará el tronco
y ya no habrá tiesto posible para este ciruelo en flor
que se me ha ido de las manos.

Poema para ser escrito cuando la gente que quiero esté muerta


Alain Carpentier

Me pesa el hueso gastado de mi abuelo
Me pesa la ruina brillante de mi abuela
Me pesa el ataúd rotundo de mi padre y me pesa la tierra húmeda
de mi madre.

Me muerden los gusanos vivos de las mujeres que amé
Me pesan, como trozos de sangre y plomo, los huesos valientes de [mis hermanos.
Mis huesos, que aún no os pesan
ya os pesarán. 

PoeXXI@, VII festival de la poesía


Mi evento cultural preferido del año, mi ida a la Meca poética anual, mi juntarme con amigos y poetas en Valladolid. Esto es lo que significa para mi el PoeXXI@ festival de la palabra 2012, anteriormente conocido como Versátil.es festival de la palabra y que se celebró en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid los pasados 20, 21 y 22 de marzo.

Pero, ay, el VII Festival de la palabra estuvo cerca de no celebrarse. Su cabeza, su inspirador y alma, Javier García Rodríguez, dejó la Universidad de Valladolid haciendo que el ColmoColectivo, grupo de estudiantes que hasta ese momento habían estado en un segundo plano a la hora de organizar el evento, tuvieran que tomar el mando para mantener el alto nivel literario y humano de los años anteriores.

Después de que los “colectivos” planearan un muy interesante y variado calendario para los días 20, 21 y 22 de marzo, fui al festival con el cuaderno lleno de hojas vacías, porque en el festival de la palabra nunca dejas de apuntar nombres, obras o incluso músicos. Y así, con música, con las sinergias (el cantante de la Linga se aficionó a este término) que se establecen entre la música y las letras, empezaron las Letras sonoras, una mesa redonda con grandes músicos como Diego Vasallo, Dani Duque de la Linga y Alfredo González, acompañados por el músico frustrado y poeta excelente RogerWolfe.

La charla caminó por la frontera que hay entre la música y la literatura. Una relación que se acerca y que se aleja que sube la voz o que se silencia para expresarse en un papel. Entre otras cosas, se habló de grandes adaptaciones como la que hizo Cohen con la poesía de Lorca o la de Pedro Guerra con el poeta amigo de cantantes, Ángel González, y también de un interesante proyecto (otro más, porque ya colaboraron previamente) entre Roger Wolfe  y Diego Vasallo.



Amalia Iglesias y Julia Piera



Después, primera lectura con las desconocidas (para mi) Amalia Iglesias y Julia Piera. Amalia, con una fuerza que duele, empieza contundente te escribo como quien tira dados en una grieta del corazón, tanto, que aparece una lágrima rotunda en el ojo de su compañera Julia Piera a la que siguen varias. Por cierto, las lágrimas de la poeta fueron el mejor momento del festival. Y es que, cuando tu sangre retumba en mí como una caracola, suceden poemas precisos, escucho a las termitas de mi corazón exactos, y es entonces cuando me da rabia haber estado tomando notas cuando podría haber estado escuchando todos los poemas de esta excelente poeta.

Julia Piera, después de la emoción de un poema recibido justo en la diana, se recompone y nos presenta unos poemas llenos de kilómetros, de olores, de arena y mango, desde Puerto Rico al desierto. Buenos poemas que, como dijo Cristina, tienden al infinito. Y así, con la sensación de que los poemas de Julia Piera aún se pueden explorar mucho más, llegó la tarde y los recitales de Diego Vasallo, Adriana Bañares y Mauricio Herrero.

El libro que nos presentó Diego Vasallo llamado canciones que no fueron es, según el propio músico y escritor, un libro de artista más que un libro de poemas. Un libro inspirado por la filosofía zen y el hinduismo, escrito entre Menoca, San Sebastián y Madrid, y que pretende eliminar toda reflexión para que la inspiración fluya. Vasallo adorna la letra con ilustraciones propias y crea, alrededor de estas canciones nonatas, un entorno íntimo para cada una de ellas. Estos latidos/ estas paradas de tiempo/ estas ausencias/de mí mismo: /estas muertes sobrevividas.




De izquierda a derecha, Christian Supiot, Diego Vasallo, Adriana Bañares y Mauricio Herrero.

Adriana Bañares, que tiene dos manos, solo, tiene muchas poesías, muchos formatos. La poesía principal, la titular, la mayúscula, es una poesía de fluidos oscuros y carne, la secundaría, la sombra, es la que tiene naranjas y monstruos y herida, mucha herida. Poemas como “Fast food: Marilyn como cadáver exquisito” en el que el foco se rompe para dejar paso a la sangre, al dolor: te veo en mí/ como un recuerdo reciente de lo que aún no ha pasado(…)La cicatriz de tu costado grita mi nombre.

Y por último en esta ronda de lecturas poéticas, Mauricio Herrero nos leyó poemas de La presencia inasible de la luz, un libro que nació del encuentro casual de una joven ciega y del perfume que esta le dejó en la mano, una catarsis a lo Luces de la ciudad que le hace volver a la poesía después de muchos años. Se trata de un poemario que juega a atrapar la luz, a veces con más acierto y llegas a los umbrales de la luz/descifrando su perfume o la luz se hunde en el fondo de tus ojos y otras con menos, (la forma de recitar de Maurcio Herrero no es especialmente atractiva que digamos) pero su poesía cala de todos modos en un poemario compacto y con un objetivo claro.



Javier García Rodríguez, descubriendo su regalo.


Y después de esta triada de poetas llegó, a las 18:30 de la tarde, la vuelta a casa de Javier García Rodríguez, antiguo capo del festival y que regresó a la UVA por la A mayúscula, la puerta grande. Presentado por Ángel, el chico de la curva, el bar donde el festival de la palabra se multiplica, Javier nos presentó poemas singulares, anuncios por palabras se ofrece payaso para fiestas y cumpleaños infantiles. Muy profesional. Seriedad garantizada y muchos recuerdos de pasadas ediciones.

Hubo mucha emoción, con el homenaje que le hicieron sus alumnos (siempre serán sus alumnos) y con el poema elegía, letras dedicadas a un amigo fallecido. Muy grande Javier y muy grande su poesía El cielo que ofrecían se esfumó como el vino/de la noche de un viernes rotundo e infinito/en que jóvenes ebrias de alcohol y de deseo/bailaban sobre el suelo brillante de una playa.

Por último, para acabar el día, concierto del Señor Chinarro, un señor muy pop, entre Krahe y Eugenio, que nos deleitó con sus canciones, su buen humor y sus letras ENORMES Pudo ser un amor del montón/pero todo el montón era mío. Y, aunque tiró una copa en el escenario que yo recogí con un burruño de papel del baño, me pareció un tipo majo y con talento.

                        
El señor Chinarro.


Y después de la música el recuerdo nos pedía La Curva, peaso de bar de Valladolid city donde Los Arañados Signos tenían expuesta su obra a partir de los poemas de autores del PoeXXI@. Allí, entre Diegos Vasallos y gemelas, estudiantes poetas que viven lejos y vuelven, profesores y gente con talento en general, sentí una especie de hermandad poética que solo encuentro en las Jams de poesía y en este festival inevitable.

DÍA 2

Presentada por Jara Calles, y rodeada por los representantes de Laika, Rémora, La Fanzine, Elefante Rosa, Satélite y el colectivo Arañados Signos, el segundo día de PoeXXI@ empezó con una mesa redonda dedicada al ecléctico y pegajoso mundo del Fanzine. Poesía arte sana. Se habló de la lucha mortal entre la creación artesanal inspirada versus la malvada industria que ya profetizó el gran Benjamín. Se habla de objetos fetiches en el siglo XXI, el siglo de lo volátil. ¿De verdad hay contracultura hoy en día? ¿puede haberla? ¿qué hacemos con las subvenciones (que no existen en realidad, son un mito, como los Reyes magos a los cuarenta) para nuestras publicaciones rebeldes y libres?

Muy interesante y completa charla sobre uno de los formatos (ya os avisé) que maneja a la perfección Adriana Bañares. (Si, me gusta lo que hace y cómo lo hace).

Después llegó Fernando del Val y su cita de Goethe contra el realismo y los perros: “Si usted pinta exactamente un cuadro de su perro, usted no tendrá un cuadro, tendrá dos perros”. Ya, claro, pero uno ni come ni te lame la mano, eso hay que tenerlo en cuenta. Después de esta referencia tan inmovilista, Fernando del Val leyó unos poemas de su libro Orfeo en Nueva York, que me llegaron a la gran manzana (si, es forzado, pero todos los poetas que escriban sobre Nueva York –y que lo hagan bien-, me llegan) a la luz, ¿se la puede enterrar viva? Poemas que hablan de mitos y de apocalipsis medidos y urbanos no existe la prudencia/no existe la poesía/quieren sacarle los ojos al silencio/con dedos que parecen tenazas.

Acompañando a Fernando estaba CarlosAganzo, director del Norte de Castilla que usa las palabras para defenderse del mundo, de la barbarie. Poemas sobre el bombardeo de Irak, sobre la indignación y la rabia Aquí el bárbaro soy yo/porque nadie me entiende.

Tras la lectura de poemas llegó la presentación de los libros de Sara R. Gallardo, Alberto Santamaría y Mercedes Díaz Villarías.

Sara, la peligrosa, tengo licencia de armas/y estoy apuntando lejos, nos mostró los andamios, las vértebras de su Epidemia, libro publicado por El Gaviero. Sara hurga en los coágulos de la herida, del daño Mi poesía es fruto del dolor/no de la primavera y deja caer en la mesa todo aquello que contamina, de una manera certera, ya sea prosa o poesía.

Alberto Santamaría con Interior metafísico con galletas me dejó frío. No le cogí el ritmo y me parecieron poemas desconcertantes. El inicio del poema par, en el desarrollo impar, y en la conclusión, quizá, un verso perfecto. Resultado: hay que leerlo para contrastar.

Por último, Mercedes Díaz Villarías, con una presentación genial de This is your home now, su poemario autoeditado (y a mucha honra). Mercedes Díaz Villarías, con unos cuadros americanos e intensos que expuso en la Facultad, y que tomaron vida en el vídeo que nos puso mientras leía sus poemas. Escenas lentas, escenas suaves, que no golpean, escenas de cerca como las de El árbol de la vida, escenas que, unidas a la voz de Díaz Villarías, hacían que te sintieras dentro se cogieron la mano y cogieron la canción de la lluvia púrpura. La autoedición nunca será lo mismo para mi después de conocer a Mercedes.



Presentados por Diego Nieto, las poetas Sara R. Gallardo, Mercedes Díaz Villarías y Alberto Santamaría.  

Y hasta aquí llegó mi PoeXXI@ festival de la palabra 2012. Después llegó el gran cabeza de cartel, el de la lucha contra Miss Kodama, Fernández Mallo, el concierto de La familia Telerín, la presentación del disco Canciones Atraversadas de La Linga, y la plaquette número 4 de los chicos del colmo Colectivo, esta vez con textos de David Refoyo y Eva Villavieja, pero yo no estaba, no pude disfrutarlo. 

(Se pueden ver varios vídeos gracias a Laura Fraile aquí: 1234, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16)

Y más fotos aquí