Señor de Madrid
Yo crecí con la fuerza de mis muertos
con la fuerza de mi montaña,
de mi oscura torre de huesos.
Señor de Madrid que estiras la barbilla y estudias los laberintos
no conoces la profundidad de mi mano
no sabes que yo fui el que descubrió América en el pueblo de al lado
el que ganó la batalla
el que no se cansó de pasear siempre
el mismo camino.
Señor de Madrid que inventaste el coche
y te salieron tres cucarachas de la ropa,
Señor de Madrid que abriste la nevera y se te pudrió el campo
el atardecer,
los rabilargos de la tarde.
¿De qué barrio eres? me preguntas,
¿De qué marca?
¿De qué ruido?
¿De qué polución, de qué semáforo, de qué parada de parados de metro?
Y yo te digo, Señor de Madrid,
que soy de tierra, que soy de pan,
que soy de manzana, que soy de mañana
y que tengo mi columna de muertos llena de esperanza,
llena de ciempiés que no terminan
nunca
de beber su sangre
Mi sangre.
Reseña de "Las cartas que debía", de Rafael Soler
Las cartas que debía es la vuelta al recuerdo, al sentimiento, del ingeniero, sociólogo y poeta, Rafael Soler. En el libro, publicado por Ediciones Vitrubio hace un año y reeditado en este 2012, recoge la voz de un poeta que ha vuelto hace pocos años al mundo poético y que se había mantenido aparte de la poesía desde los años ochenta.
Este Las cartas que debía es un ajuste de cuentas de Rafael con las personas y las situaciones que se han quedado enganchadas en su recuerdo. Así, se recogen los sentimientos que se deberían haber dicho y que no se dijeron, las miradas que no llegaron, las cartas que no se abrieron.
Rafael nos cuenta, en largas cartas de once poemas o en otras con tan solo uno, su vida y los caminos que quedaron atrás y que se quisieron tomar. Un repaso de una vida. Un ajuste de cuentas.
Creo que a Rafael se le entiende muy bien, tiene una poesía fácil pero a la vez profunda que va en paralelo a las ideas del lector, que entiende como cercano el dolor por la ausencia en el poeta. Elemento central del libro, la ausencia vertebra la narración, la hace comprensible por el hueco que dejaron personas queridas y como, a través de estas cartas, se intenta sanar.
Este Las cartas que debía es un ajuste de cuentas de Rafael con las personas y las situaciones que se han quedado enganchadas en su recuerdo. Así, se recogen los sentimientos que se deberían haber dicho y que no se dijeron, las miradas que no llegaron, las cartas que no se abrieron.
Rafael nos cuenta, en largas cartas de once poemas o en otras con tan solo uno, su vida y los caminos que quedaron atrás y que se quisieron tomar. Un repaso de una vida. Un ajuste de cuentas.
Creo que a Rafael se le entiende muy bien, tiene una poesía fácil pero a la vez profunda que va en paralelo a las ideas del lector, que entiende como cercano el dolor por la ausencia en el poeta. Elemento central del libro, la ausencia vertebra la narración, la hace comprensible por el hueco que dejaron personas queridas y como, a través de estas cartas, se intenta sanar.
Morir a los veinte, pido, ser eterno porque seguir viviendo es seguir en riesgo, ya que al final, antes o temprano, vivir te costará la vida. Por eso, ya que la muerte es inevitable, qué mejor que vivir sin mirar atrás, libres, pero siempre, por si acaso, con la carta cerca de la mano. Para no olvidar a nadie que fue importante.
Os dejo un poema suyo:
Piso nueve, un balcón y zapatillas
En la boca
un sabor sacarina despedida
contemplando con el viento los manteles
las camisas una escoba
tanta vida
tanta prisa por dejar lo que tienes
los ruidos del verano y otro paso
de cintura para arriba cuesta abajo
cuesta tanto
en los ojos preparada la caída
y en las manos con tus manos sólo manos
cuando pisas el vacío sin llamarlo.
RAFAEL SOLER
LAS CARTAS QUE DEBÍA
EDICIONES VITRUBIO
ABRIL 2012
122 PÁGINAS
Os dejo un poema suyo:
Piso nueve, un balcón y zapatillas
En la boca
un sabor sacarina despedida
contemplando con el viento los manteles
las camisas una escoba
tanta vida
tanta prisa por dejar lo que tienes
los ruidos del verano y otro paso
de cintura para arriba cuesta abajo
cuesta tanto
en los ojos preparada la caída
y en las manos con tus manos sólo manos
cuando pisas el vacío sin llamarlo.
RAFAEL SOLER
LAS CARTAS QUE DEBÍA
EDICIONES VITRUBIO
ABRIL 2012
122 PÁGINAS
Fotografía
(Jane Birkin)
La que tiene los ojos llenos de medusas
la que de su piel tres litros de leche
de azúcar,
la que enciende las luces
de mi noche
la que entró en mi,
con los ojos por delante y ya no hay puerta de salida
ni ceniza
ni moscas en la fruta.
La que está aquí,
creciendo circular como una selva,
el animal que no se acaba
que no se cansa
y su pelo lleno de escondites.
Mi primo Alberto
Me dicen que estás muerto
que ya no estás
y se secan los caballos de mi sangre, de mi Chile.
Me dicen que ya no estás
que te fuiste
y que tu abrazo se fue contigo
y tu mirada.
Yo que encontré el dorado en tu sangre
el dorado en tu boca cuando me decía
en tus borracheras
y en las mías.
Quería volver
volver y celebrar contigo lo que fuera
pero ahora solo me queda esta muerte de plomo
esta muerte tramposa
esta muerte fría que intenta brindar conmigo,
un vaso del que no quiero beber.
Yo que nunca hablo de la muerte
nunca porque no la conocía
porque era de otros,
no sabía el dolor que era
que es
y que ahora viene y te arrastra a ti que estabas lleno de
semillas
y yo me quedo con la hierba seca
con esta rutina de ausencia
que no aguanto y que me sangra.
FIN
B. Bartlett
Hoy cerré el camino de cerezas que se abrió en tu pecho,
como un verano,
inútil ya,
en medio del pasado.
Tú que fuiste futuro y roja
que prometías y felicidad con fuego
pero tu hueco
era presente y demasiado frío.
Ya va siendo tarde y tu cuerpo es plomo,
tu risa ya no duele,
y las hormigas del tiempo devoran,
furiosas,
tu pasado y mis promesas:
lo único que nunca tuvimos.
Trabajo sobre racismo en Boris Vian y Juan Bonilla
Si pincháis aquí podéis acceder al trabajo que he hecho sobre el racismo en las obras Los príncipes nubios de Juan Bonilla y Escupiré sobre vuestra tumba de Boris Vian para la asignatura Narrativa Española Actual del Máster en Investigación y Formación en Literatura y teatro en el contexto europeo. Espero que os guste.
5 minutos nada menos, por Xexil Body Milk
Frontón de Torrelaguna, doce de la noche de un día ventoso de agosto de 2012. Varios cientos de vecinos sonríen agradecidos en la oscuridad, como cada verano desde hace 25 años, por la obra que están viendo. Pedro García de las Heras, el director de la compañía Xexil Body Milk, sonríe desde el fondo del recinto porque sabe que lo han vuelto a hacer. Son ya muchos años llenando el frontón, la plaza o el polideportivo del pueblo ofreciendo risas, suspense, drama o amor a sus vecinos teniendo siempre una respuesta más que favorable.
Este año 2012 la compañía cruza una meta. Cumple 25 años y por este motivo sus componentes decidieron seleccionar una obra que fuera una fiesta, una celebración, y tras darle unas cuantas vueltas, la opereta Cinco minutos nada menos, de Muñoz Román y el Maestro Guerrero, de los años 40, fue seleccionada para celebrar este histórico momento.
Con la temática de la verdad o la mentira en el mundo del periodismo, el argumento nos presenta a Don Justo Cárcamo, director y propietario del diario La verdad desnuda, enemigo acérrimo de la mentira que presume de no hacerlo nunca y tampoco de soportar que lo hagan sus empleados. En la redacción trabaja María Rosa que le ha contado por carta a su eterna rival Araceli, amigas desde el colegio y cada cual más mentirosa, que es sobrina de Don Justo y que se ha casado con Florián del Campo, célebre guardameta del Real Madrid…
Desde aquí se lanza esta dinámica obra que se inició con el público entregado y teniendo que dejar a gente fuera del recinto por seguridad. Fran Espinosa, que hizo de presentador, nos dejó con este enredo de empresarios cordobeses que hablan molt be el catalá, rubias teñidas que en realidad son morenas claras, periódicos que en teoría nunca dicen una mentira (¡ja!) y más personajes frescos y divertidos que demostraron que esta obra, bien montada, actuada y dirigida, puede volver a conseguir el éxito que tuvo hace ya setenta años.
Pese a durar alrededor de dos horas y acabar más allá de la una de la noche, los números musicales que pudimos disfrutar, los jeroglíficos enredos entre chicas de bien que no lo son tanto, padres gorrones y un periódico que casi, casi siempre dice la verdad, hicieron que los minutos pasaran muy rápido y que la obra llegara a su fin con el público entregado y aplaudiendo a rabiar a su compañía, Xexil Body Milk.
Yo, como vecino de Torrelaguna, me siento muy orgulloso de tener una compañía así, con 25 años a la espalda, con un futuro dulce y que ha servido para que muchos torrelagunenses pudieran disfrutar de la magia del arte dramático en primera persona o como espectadores asiduos. Esperemos que el año que viene, y otros muchos más, podamos volver a disfrutar de estos artistas.
Ella
No sabéis lo que me estoy perdiendo
ni idea de mi sed cuando escribo
de mi hambre cuando escribo
No tenéis ni idea de cómo se despliega
cómo se abre las ventanas y da igual que llueva,
nieve
o nos golpee el viento:
En nuestra habitación siempre es verano.
Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Felipe Reyes y Víctor Claver)
¿Cómo cojones hace Felipe para
saber dónde va a caer el rebote? Esto es lo que seguramente se pregunta el
Arsenio Cañadas este, que es un cansino, un pesao, un listillo que no tiene ni
idea. Hay una cosa que se llama instinto. Navarro lo tiene para soltar la bola
con la parábola exacta para que entre limpia y Felipe lo tiene en saber cómo
golpea la bola el aro y el tablero para saber dónde va a salir. Y trabajo,
porque el talento innato que tiene no valdría de nada sin un curro enorme. Soy
del Estu, y aún me acuerdo cómo este tío fallaba más tiros libres que el
legendario muñeca de madera Shaq. Qué
rabia, qué pena, que no aprendiera antes, por ejemplo en aquella final contra
el Barça de hace diez años. Era otra época y ahí solo era capaz de meter la
bola desde un radio no mayor de tres metros. Y cómo ha cambiado la cosa. Sigue
echándole las narices que le ha echado siempre pero es que ahora la defensa
tiene que salir a puntearle. Hubo una época en la que incluso se metía triples
el muy mamón. Si pensamos que Felipe es nuestro cuarto pívot, que hay tres, en
teoría, mejores que él, debemos estar tranquilos. Dará minutos a los tres
titulares y lo hará bien. Felipe es un seguro.
El otro día, cuando me enteré que
Claver se iba a la NBA, a los Portland, me dije “vaaaaaya mojón os habéis
llevao, majos”. Y ayer, cuando veía un chapón que este señor que tenía horchata
en la sangre le hizo a un jugador australiano me dije, “joder, a ver si va a
ser bueno”.
El problema era que iba a ser
bueno desde hace cuatro años. Eterna promesa que ya cansa. Siempre iba a los
torneos por delante de otros que yo creía que lo merecían más como, por
ejemplo, Suárez. Bueno, el caso es
que iba a las convocatorias, no jugaba nada porque el señor Gominolo no quería,
pero ahí estaba, cogiendo galones… o lo que fuera. El caso es que en esta
preparación empecé a ver cosillas. Que se jugaba los triples sin cortarse, que
se aplicaba en defensa y que se había hecho una trasfusión, de horchata a
sangre de tío tranquilote. Algo es algo. En las olimpiadas, el Víctor que he
visto en estos últimos partidos nos puede hacer mucho bien, sobre todo en
defensa, porque cuando vengan los aleros tanques de los otros equipos y pasen
por encima de nuestro Rudy, Claver,
junto a San M, serán muy, muy
importantes. Ojalá que siga callándome la boca y dándose baños de agua fría por
las mañanas, para despertar.
Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Navarro y Calderón)
Joder, Navarro, lo bien que
nos vendría que te curaras ya las
fascitis, las movidas en la espalda, los esguinces, porque con molestias lo tenemos jodido. Navarro necesita correr
para crearse sus tiros, tiros a una pierna, de espaldas, como sea, pero rápido,
cuando está parado no es el mismo. Navarro, el colega de Pau que pasó de
quedarse en la NBA al precio que fuera. Anda, ahí os quedáis, que yo me quedo
con mi familia y con mi Barcelona. La verdad es que Navarro no encajaba
demasiado bien en ese mundo. Enclenque, debilucho, sin fuerza para defender a
doses como Kobe, por ejemplo, lo
tenía jodido allí. De hecho, si contamos mucho tiempo con él en cancha frente a
EEUU y pese a su talento, que es enorme,
lo tenemos complicado en defensa con un tío con problemas físicos y con
un salto mediocre (si lo comparamos con Sada
o Llull o nulo si lo comparamos con
los Westbrook o Iguodala, por ejemplo, que podría jugar de dos…)
La verdad es que veo mal a
Navarro para estos juegos, por sus molestias y porque los rivales buscarán
machacar lo físico de nuestro juego exterior para sacar ventaja. Aún así, un
crack que nos puede salvar de algún marrón que otro.
Ojalá que no se lesione. Ojalá.
Mi jugador preferido de la selección, por cómo baja el culo el cabrón en
defensa, por su mano de tres, por sus tiros libres, por sus asistencias, por su
ritmo NBA que nos vendrá de puta madre en nuestro base. Promediar más de ocho
asistencias por partido con un equipo como Toronto tiene mucho mérito. Mucho. Y
Calderón, nuestro base titular, lo lleva haciendo ya unos cuantos añitos. Ya,
no tiene tatuajes y es de Extremadura, pero sabe cómo se juega a esto y si el
físico no le da sorpresas, marcará el ritmo de la selección, abrillantando los
musculacos de Ibaka, dejando solo a Navarro y a Rudy para que enchufen de tres, dando artillería y blancos fáciles
a los Gasol. Si hacemos algo en este torneo será gracias a Calde. El otro día,
en el amistoso con Estados Unidos en el que nos metieron cien puntos y nosotros
solo setenta y ocho, me fijé en cómo defendían los muy mamones. Manos arriba,
sin parar, a medio metro siempre del tío que lleva la bola, presión agobiante.
Yo soy base, juego desde hace años, y lo que más me jode cuando juego es el
típico pesao, el cansino que no te deja mirar a los compañeros y preparar la
jugada. Yo, al final, la mayoría de las veces paso la bola y listo, al menos
que no me la quiten. Pues eso, veía a los americanos defendiendo y me agobiaba.
Parece que Calderón ya está acostumbrado y aguantar esa presión y que puedas bajar
el bote, girar, y seguir atacando, nos dará posibilidades para que la bola le
llegue a Pau y a Marc y que ahí todo sea más fácil.
Calderón, Mister Catering, el jefe de España.
Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Rudy, Sergio Rodríguez)
Cuando Rudy volaba con los pases de Ricky en la Penya, joder, qué crack, este tío se come la NBA. La verdad es que se le fue, poco a poco, por las lesiones y porque se le consideró un tío de triple y poco más, ese punto dulce, esa regularidad en hacer cosas increíbles. La NBA es lo que tiene, tiene estrellas que valen para todo, pero como te encasillen en algo estás jodido. Que si eres blando (Pau), si eres defensivo (Ibaka), o si eres triplista y buen matador (Rudy).
Rudy, déjate de Gilletes y de peinados Loquillescos y juega al basket, que eres muy bueno. Lo tendrás jodido contra treses más fuertes y altos que tú como Delfino, Kirilenko, Deng o Lebron ( o cualquiera de los gringos), pero podrás sacar ventaja en los contrataques o si juegas más tiempo del normal de dos por las molestias de Navarro.
Rudy, déjate de Gilletes y de peinados Loquillescos y juega al basket, que eres muy bueno. Lo tendrás jodido contra treses más fuertes y altos que tú como Delfino, Kirilenko, Deng o Lebron ( o cualquiera de los gringos), pero podrás sacar ventaja en los contrataques o si juegas más tiempo del normal de dos por las molestias de Navarro.
La verdad es que no se muy bien qué decir de este tío, un tío que jugaba como Dios, que daba pases en plan NBA sin darse cuenta, una calidad de narices. Eso era en el Estudiantes, cuando aún tenía pelo y toda Europa se quedaba flipando por cómo jugaba este tío. Ahora, muchos años y viajes después, Sergio Rodríguez es algo diferente a Sergio Rodríguez. Ya no pierde tantos balones, ya no da tantas asistencias increíbles, ya no pierde tantos balones. Ha madurado, para mal o para bien, da menos pases espectaculares porque arriesga y pierde menos balones. Además, ahora tiene un tiro de tres que le habría venido genial para sacar a defensas que le esperaban muy dentro de la zona en sus tiempos mozos. Lo dicho, pese a su madurez, Sergio aún puede desatascar partidos como siempre ha hecho, ahora, además, desde la línea de tres.
Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Pau)
Pau, macho, que ya llevas unos añitos en
la NBA y aún eres un flojeras. Ya sé que has ganado dos anillos y que eres uno
de los mejores pívots que hay pero… ¿ no te jode cuando Kobe, el que se tira treinta mandarinas partido si, partido
también, te critique abiertamente? venga, macho, se que eres buena gente, que
no repartes hasta que te han calentado pero, ¿no va siendo hora de soltar
alguna hostiaca de más, de ponerse duro, de bajar el culo y defender a tope?
Habrá
pocos cincos en estas olimpiadas que puedan hacerte frente, quizá Nené, pero ¿qué cojones ha ganado este
tío? o Chandler, que se hace un nudo
en los pies cada vez que se empareja contigo. Nada, macho, tienes que encontrar
esa esquina, ese trozo de cancha al lado de la zona y pivotar hasta que encuentres
canasta o falta. Y, si lo necesitas, tenemos a Ibaka y a tu hermano, que no son
moco de pavo y que te pueden defender si quieres seguir siendo el jugador Unicef, el jugador abanderado, el “hay
que majo”, pero ojalá que no. Esta vez no porque sabes que no hace falta que
Estados Unidos tenga pívots para que nos metan cien puntos. Sabes que no va a
haber un Bosh, un Howard al que hacerle la pirula cuando
se queda 30 minutos en cancha. Tendrás a un Chandler que le sacarán para que te haga 3 faltas a ti y las otras
a tu hermano y a Ibaka, y a un Love que nos la puede liar y lo sabes.
Es muy rápido, fuerte, y tira muy bien. Cuidado Pau, y piensa en la pérdida de estos PO y a Kobe diciendo “el fucking blanquito se la tenía que haber tirado,
es demasiado generoso” y tu pensando, “te voy a patear el fucking black ass en
los juegos, machote”. Pues es tu momento, Gasol,
no te quedan demasiadas oportunidades.
Qué hacer cuando Lebron te espera a la salida del cole I
Con todos sus amigos. Los de un
curso más arriba, que ya han tenido un baile de final de curso, ponche, y han
empezado a ir al gimnasio. Qué hacer. Qué hacer si tu eres blanquito, enclenque,
te llamas, por ejemplo, Pau Gasol, y
das dinero a ONG´s y lees libros. “Vamos a ver, chaval, a ver si espabilas. Que
tiene cojones que te lo tenga que decir tu hermano pequeño. A ese Lebron le vamos a dar pal pelo, que
tengo yo un amigo que se llama Ibaka
que ya verás”.
Este fue el partido del otro día.
Ibaka, los hermanos Gasol, y el resto de colegas tenían un
problema. Lebron y sus amigos se enteraron de que se iba diciendo por ahí que
la selección española podía ganarles. Que estuvieron a punto de ganarles hace
cuatro años y que en Londres España tendrá el oro y el bocadillo de Lebron, Kobe, Durant…y claro, se cabrearon. Y ahora van a buscar a los blanquitos que han dicho eso, a ellos, que son de un curso más, que brillan más, que se hacen más flexiones, que venden más camisetas. Imposible dejar impune semejante afrenta.
Bueno, pues el primer corrillo, el primer round amistoso, la
primera trifulca, la ganó USA. Corren más, son más fuertes, y son más
polivalentes. Jugar con Carmelo de
cinco y que tu equipo no desentone marca las diferencias. La verdad es que en
China, hace cuatro años, lo tuvimos mejor, era un equipo igualmente fuerte y atlético, pero clásico,
con sus pívots y sus bases, su Dwight
Howard y su incapacidad de meter triples, por ejemplo. Pero para Londres lo
tenemos jodido. ¿Cómo jugar contra cinco tíos que están más en forma que tú,
que tienen mejor muñeca que tú, que saltan más que tú? Pues siendo un equipo,
joder. Que si tu jugador salta más que tú, una ayuda para quitarle el
rebote. Que si tienen mejor muñeca que tu, pues te pegas una carrera y le pones
la mano en el gepeto, que no vea, a ver si la mete. Con esfuerzo, se puede
cualquier cosa.
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