Islas divergentes

Reseña de El despertador de Sísifo, por Alberto García Teresa

Alberto García Teresa, una de las voces más experimentadas en la crítica poética actual, reseña mi último libro, «El despertador de Sísifo» en la revista Viento Sur.
Gracias por ayudar a que este libro llegue a más gente, gracias por tu visión cercana y fraterna.

«Nos pesa una narración agotadora de la que somos protagonistas, pero donde apenas tenemos capacidad de decisión y en la cual, además, nos arrebatan de las manos el resultado. Es una historia que vivimos cada día y que repetimos mecánicamente, con esfuerzo pleno, como Sísifo y su piedra en el mito griego. Comienza cada mañana con el sonido del despertador. Su trayectoria pétrea nos lleva al centro de trabajo para constatar la venta de nuestros cuerpos y energías a cambio de un salario y de unas dosis interminables de alienación.

Jorge García Torrego (Miraflores de la sierra, 1986) recoge esa historia en El despertador de Sísifo (2018), su tercer poemario, en el cual elude la impostura porque habla desde dentro del conflicto, desde la anulación por el trabajo y también desde la angustia y la incertidumbre del desempleo, sin espejismos y sin renunciar a su propia voz.

Poetizar de y desde esa situación no requiere remarcar lo evidente: necesita, como hace Torrego, una formulación a través del desplazamiento de la metáfora, de una imaginería áspera, un lenguaje expresionista en ocasiones, violento, que continuamente surge del campo semántico de la agresión, con alusiones constantes a lo degradado, hasta llegar a versos alucinatorios, de enorme capacidad de resonancia. Con ello puede permitirla comunicación del dolor y de la ansiedad, del tedio, del desagrado, y aumentar la expresividad. No hay costumbrismo; hay expresión desde la mirada lírica que penetra en lo superficial, en lo aparente, para descarnar nuestra realidad, para incidir en el Sísifo en que nos convertimos cada jornada. Así, puede hablar de un yo que es un nosotros singularizado. Yes que, precisamente, en la tarea de Sísifo se empeñan en mostrarnos nuestro camino solitario, cuando en verdad transitamos ese desgaste apelotonados, en densas hileras. Sus poemas inciden en la alienación yen la deshumanización también provocada por la industrialización y las grandes urbes; en la individualización, en suma, que nos han levantado como paradigma del éxito cuando, en verdad, solo asegura el del poder».


Podéis leer la revista completa online:

https://vientosur.info/spip.php?rubrique232



Por decir algo (24/7/19)

Cerraba los ojos y escuchaba cómo corría el agua bajo la cama.
Como un sonajero frío en la garganta del verano,
como un viernes en las manos de una lagartija, como el horizonte para un gorrión recién desenfudado de alas o como se reconocen letras y calores en una lengua desconocida. 

Cerrando los ojos entrábamos en la piscina del placer: 
la caída de tu asfixia en mi asfixia, 
cada dedo era un puente, ¿recuerdas?, cerrábamos los ojos, desaparecíamos, y luego había que volver a crearse con la arena caliente que era nuestro cuerpo líquido por el placer.

Tus manos fundidas a mi cuerpo y mis manos fundidas con tu cuerpo,
telaraña de color tierra y sudor, 
así se formó esta arcilla que descansa en el recuerdo esperando que algún niño la rompa. 



Reseña de Por qué he robado y otros escritos


En este Por qué he robado y otros escritos (Pepitas de calabaza, 2018), autobiografía de Alexandre M. Jacob, se nos muestra una vida disparada contra una sociedad corrupta, opresiva y perfectamente normal, que provocan que el protagonista deba utilizar el robo y la delincuencia como medidas sanadoras y revolucionarias.

Hay un Por qué he robado que nos llama desde un tiempo pasado y agita su mano para que lo miremos. El culpable de esta llamada en el tiempo es Alexandre M. Jacob, que nos señala, nos invita, nos interpela. En este recopilatorio de textos autobiográficos que ha publicado Pepitas de calabaza en el que salvo el relato principal era todo inédito en español, podemos encontrar robos, disparos, huidas y presidios, pero lo más importante es lo que empuja estos actos, el motor que enciende un cuerpo que lucha y se estrella contra un mundo torcido y deforme. Y este motor, pese a los años, reluce. Jacob podría considerarse un anarquista, un rebelde que niega la mayor:

los ricos no tienen que cometer delitos ni crímenes, ya que roban y matan con el respaldo de las leyes, legalmente (…) no matan a dos agentes de policía, exterminan patrióticamente a miles de proletarios. 





y es en esta época tan posmoderna, tibia e indolora que los actos de Jacob y sus compañeros, «Los trabajadores de la noche», rompen y evidencian nuestra pasividad. Sí, la nuestra, porque en su manera de justificarse, de explicar por qué vive como vive, hay una llamada clara al aquí y al cara a cara que podemos palpar en su lenguaje cercano y cargado de evidencias políticas:

en cuanto tomé posesión de mi conciencia, me dediqué al robo sin ningún escrúpulo. No caigo en la presenta moral de ustedes, que ensalza el respeto a la propiedad como una virtud, cuando en realidad no hay peores ladrones que los propietarios.

y es en sí mismo una llamada a la acción, a paliar la injusticia aquí y ahora.

Alexandre M. Jacob es uno de los «bandidos» más famosos de la historia. Negador de la propiedad privada y ejecutor del «robo científico», causó gran revuelo en la sociedad francesa a finales del siglo XIX.

La lectura de este Por qué he robado y otros escritos es amena, ligera, y hace que pases sus hojas sin parar, queriendo saber qué le pasaba al bueno de Alexandre y cómo lo llevaba a la práctica.

La necesidad de este ladrón no es económica, sino de justicia. Y qué bien nos viene leer un relato así, íntegro, sin miramientos ni peros en estos días en los que solamente roban los que ya nos roban de manera sistemática y organizada y los pobres se consuelan con la fantasía de una pequeña propiedad o veranear una semanita en la playa. «Qué vergüenza», diría Jacob.

Ahora bien, es cierto que los textos del final del libro, con declaraciones, textos varios y cartas pueden ser algo densos por la multitud de detalles, pero también pueden ser un bosque donde los caminos no dejan de empezar, y es que este libro, este río de letras que se nos muestra, es tan solo una instantánea de una historia oculta donde las callejuelas, la oscuridad, la lucha por una justicia propia y a la contra son otra cara del mundo ordenado y en filas que se nos ha venido contando en la escuela, en los medios, en la Historia con mayúscula y en muchos casos podrida.