
¿quién la desenbotoximizará?
El desenbotoximizador que la desenbotoximice
buen revolucionario será.
Durante muchos años, se enseñó en las universidades que el concepto de “manipulación” de la información se refería a ciertas acciones de tipo estratégicas tendentes a persuadir o disuadir a determinados públicos, cuyo sello era el tratarse de acciones llevadas a cabo por gobiernos o empresas de manera “consciente” y “encubierta”. La manipulación de públicos a escala mundial es, de hecho, una estrategia en marcha. Dicho de manera brutal: En la era de la “Híper-industria cultural”, todos los habitantes del planeta están expuestos, en mayor o menor medida, a una vasta operación de desinformación.
Los instrumentos privilegiados de esta “manipulación - mundo” están constituidos, por cierto, por las grandes empresas internacionales de la información. Son estas redes de televisión, páginas Web, radio, agencias de prensa y periódicos de gran prestigio y tiraje los que articulan día a día, en tiempo real, la historia oficial de la humanidad. Se trata, desde luego, de todo un sistema complejo cuyos filtros operan desde las naciones más desarrolladas del orbe, pero cuyos ecos resuenan por doquier. Se trata, agreguemos, de un sistema de medios coordinados en red que habla todas las lenguas del planeta. Así, detrás de cada “marca registrada” - BBC, CNN, NBC, FOX y muchas otras - se decide qué es y qué debe ser una “noticia”, qué es lo que tiene derecho a la visibilidad y qué debe permanecer opaco e invisible.
La denuncia al poder de los medios no es nada nuevo. Sin embargo, el actual desarrollo tecnológico ha refinado a tal extremo las posibilidades del montaje que bien podemos definir el siglo XXI como el gran siglo de la mentira. En la actualidad, la capacidad de los medios logra sincronizar el flujo temporal de los acontecimientos “en vivo”, con el flujo temporal de las conciencias alrededor del mundo. Hace algunos años, algunos estudiosos denunciaron la irrupción de una “Cultura Internacional Popular” de la mano de la manipulación publicitaria en un mercado mundial. Ahora, es preciso, denunciar la construcción de un “Imaginario Promedio Mundial”, mediante la manipulación de la información a escala planetaria. Cada acontecimiento es filtrado y puesto en una concatenación de símbolos - audiovisuales o escritos - destinados a construir una red “cuasi racional” de significaciones que son instiladas a los públicos a modo de ficciones verdaderas.
De este modo, cada día de nuestras vidas vemos aquello que se nos hace ver, cada día nos explicamos el mundo según el guión escrito en alguna interesada sala de redacción. Sin embargo, resulta interesante preguntarse por aquellos sucesos que no nos está permitido ver, el resultado atroz de alguna gloriosa incursión militar en nombre de la libertad o la democracia, los cuerpos rotos y quemados de las víctimas, los hombres y mujeres invisibles que flotan en el Mediterráneo porque jamás alcanzaron su sueño, los rostros famélicos de algún villorrio africano, los cadáveres apilados en alguna fosa común, en fin, los lugares convertidos en tierra baldía en nombre del desarrollo económico y la libre empresa. El “Imaginario Promedio Mundial” resulta ser el adormecimiento de toda resistencia moral y cultural frente a la depredación de poderes tan violentos como insaciables. El siglo de la mentira es, paradojalmente, el siglo del “entertainment”, un modo sutil de convertir lo trágico y patético en una cínica comedia.

Cojudo= Tonto, idiota.
Huaro, huarito= Bebida (con alcohol).
Relajo= Problema.
Arrecho= Bueno, excitado ("estar arrecho").
A mi se corre el champú(expresión colombiana)= Ponerse muy borracho.
Funda= Bolsa de plástico.
No avanzar= No poder.
Bacán/bacano= Bueno.
Guagua= Bebé.
Pana=Amigo.
Chamo= Niño.
Ser o estar pilas= estar atento, pendiente.
Cachar= entender (anglicismo del verbo inglés "to catch" = coger).
Humita= Pasta de maíz envuelto en hoja del propio maíz.
Quimbolito= Pasta dulce de maíz envuelto en hoja del propio maíz.
Camellar= Trabajar.
Colada morada= Bebida de día de los muertos a base de harina de maíz negro, piña, mora, fresas, naranjilla , babaco y mortiños (arándonos andinos silvestres), suele acompañarse con guaguas de pan(mirar más abajo).
Fanesca= Comida tradicional de semana santa, sopa que tiene muchos granos de maíz (7 tipos diferentes).
Guaguas de pan= Comida propia del día de los muertos que suele acompañarse de colada morada(mirar más arriba).
Morocho= Tipo de grano que puede ser moreno o negro en otras zonas.
Tuco= Fuerte, ancho.
Taita= Padre
Chuchaqui= Resaca.
Acolitar= Ayudar, echar una mano.
Biela= Cerveza.
Ahuevonarse= Arrepentirse, echarse atrás.
Java= Caja de doce cervezas.
Tenaz= Difícil.
Si alguna vez has sentido que el reggaeton se te mete por los intestinos pero no eres un "reggaetonero"(para ser reggaetonero debes compartir tu vida con ocho mujeres increíbles con poca ropa, tienes un coche tuneado y de color llamativo, y ves la vida pasar a través de unas gafas enormes) lo más seguro es que te guste Calle 13. Su calidad musical y lírica es evidente como se pudo ver en koult hace unos meses. Han salido victoriosos en un entorno que admiten que les resulta hostil como es el gringo (le tiro duro a los gringos(...)Yo uso al enemigo a mi nadie me controla(...)Me infiltro en el sistema y exploto desde adentro/todo lo que les digo es como el Aikido/uso a mi favor la fuerza del enemigo), ya que han ganado hasta ahora diez premios Grammys Latinos y dos Grammys, y también triunfan en los barrios populares de la sudamérica que ansía sacudirse a su vecino gordo de arriba. Fenómeno global pero con raíces.
Yo andaba por Otavalo, Ecuador y resulta que esta parte del mundo, esta tierra, tiene sangre sudamericana. Sangre considerada propia para los puertoriqueños Residente (René) y Visitante (Eduardo), el alma y el cuerpo o el cuerpo y el alma, de Calle 13. Y por eso, quizá, y porque su último disco se titula entren los que quieran, los conciertos del pasado 20 y 21 de Abril en Guayaquil y Manta fueron gratis. Había que elegir. Guayaquil: segunda ciudad del país, precioso malecón pero también delicuencia y precios algo más caros. Manta: pequeña ciudad de playa, no tanta gente y un viaje que se podría alargar con un viaje por la preciosa costa ecuatoriana. Elección final; Manta.
Una ciudad, Manta, una zona, Manabí, y un país entero paralizado por la llegada de un grupo que grita con un pulmón que parece recoger fuerzas de toda sudamérica. Y yo ahí, español pero con un sentimiento que me hace reconocer como propia una injusticia, una pobreza endémica y profunda que padece este continente desde siempre. No importa que los Andes no me hayan visto crecer para que sean techo de mi mundo. El mensaje, la llamada de Calle 13, como esta tierra, es para todos y todas. En todo el mundo.
Y aquí, en la playa de Manta, un amigo ecuatoriano, una pareja de amigos belgas couchsurfers (organización mundial de gente que ofrece lugar para dormir gratuitamente o se queda a dormir en casa de otras personas de la misma organización) y yo, periodista español. Las tres de la tarde, las mochilas en las espaldas y cuatro horas para buscar alojamiento y ver la ciudad. Después de un rato caminando para encontrar la playa del Murciélago, el lugar del concierto, el resultado de la búsqueda parece inmejorable: encontramos como alojamiento la azotea de un bar que la dueña nos deja usar para acampar a menos de cien metros del concierto, por tres dólares por cabeza y baño y ducha incluídos. Resuelto el problema del lugar donde dormir, ya podemos ir a coger colorcito en la playa. Cocos, el mar y sus olas, chicas bonitas y con poca ropa y un concierto de Calle 13 que las autoridades de la ciudad y los periódicos locales esperan que albergue a ¡80.000! personas ¿Se puede pedir algo más?
El tiempo pasa y después de ponernos rojos como cangrejos criollos o guacamayos, empiezan a aparecer los teloneros de los puertoriqueños. Allá vamos. Playa del murciélago, Manta y dentro del festival "Vive, siente, ama, Ecuador" que organiza el ministerio de cultura con el aporte de la municipalidad. Los grupos son "Lagartija electrónica", "K´banna", "Santhos" y "Guerrilla Clika" que, con más o menos fortuna intentaron meternos el calor en el cuerpo.
Calle 13 rompe moldes. De hecho, su único molde es el de desobedecer y hacer lo que quieren, Nos gusta el desorden/rompemos con las reglas/somos indisciplinados/todos los malcriados. Calle 13 une y no desune, integra como integrados y complementados son ellos mismos. Eduardo Cabra, Visitante, heterogéneo, loco y genial músico que mete el dedo en todos los platos musicales se une con su hermanastro René Pérez y sus letras brutales y certeras que apuntan al cuello del capitalismo o a una esencia, una identidad hispanoamericana (si es que existe tal cosa) para mover a millones de personas en todo el mundo. Y así, al igual que ellos se empapan de palos tan diversos como pueden ser el reggae, el rock, el ska, el funki o el reggaetón, en su público se encuentran hippies, reggaetoneros, roqueros e incluso añoradores de Víctor Jaras que canten a la revolución.
La caña manabita ya hacía estragos en mi cuerpo (tipo de aguardiente ecuatoriano. Aguardiente sin piedad debo añadir) cuando, tras un silencio en el escenario un poco largo aparecieron los Calle 13 dando saltos, encendidos con su baile de los pobres. Gritamos con rabia y alegría, bailando como pobres (no se necesita plata para moverse/se necesita onda y música cachonda) y sintiendo que nuestros pies descalzos tocaban la arena menos de lo habitual. Después de bailar como pobres nos dimos cuenta de que no hay nadie como tu. El mensaje, positivo y con buena vibra, más allá de ser parte de la campaña de un periódico que hostiga a los movimientos izquierdistas que se están dando en Sudamérica, aterriza en cada uno de nosotros que nos damos cuenta de nuestras diferencias ( a mi alrededor hay parejas hetero, grupos de chavales quinceañeros, gringas con ganas de fiesta, una pareja gay, mi amigo ecuatoriano y una familia colombiana de seis jovencitas-¿?-) y es que Hay gente que nace/gente que muere/hay gente que odia/ y gente que quiere/en este mundo hay mucha gente pero pero pero/No hay nadie como tu.
Los belgas andaban por ahí perdidos, mi amigo ecuatoriano reía y bailaba conmigo, Ileana, la hermana, bailaba como una atleta y cantaba con alma de Frida, con corazón, Visitante manejaba los hilos desde el fondo del escenario, René fluía entre nosotros con sus letras cargadas que explotaban en nuestra cabeza (y en la resaca del día siguiente) cuando de repente llegó la lluvia. La lluvia de arena. Algunos idiotas con ganas de apagar el concierto empezaron a lanzar vasos con arena, y así, poco a poco, el ánimo del público, pero no solo, también de los músicos, se fue apagando hasta que los discursos que suele hacer René entre canción y canción desaparecieron. No había buena onda y se notaba. Al final, llenos de arena pero con el cuerpo roto de tanto bailar/beber/cantar, el concierto terminó tras casi dos horas de Calle 13 deslucido por la arena. La música terminaba pero la fiesta seguía. Pero esa es otra historia.




No era mi poesía. Mis poemas no eran.
Eras tú solamente, perfecta como un surco abierto por palomas.
Eras tú solamente como un hoyo de lirios
o como una manzana que se abriera el corpiño.
Eras tú, ¡oh distante presencia del olvido!
Clara como la boca del cristal en el agua,
tierna como las nubes que atraviesan el trigo por los lados de mayo.
Dulce como los ojos dorados de la abeja;
nerviosa como el viaje primero de la alondra.
Eras tú y tenías delgadas de esperanza
las manos que me huyeron.
En tu sien, extraviadas, bullían las sortijas.
En tus perfectos ojos abril amanecía.
Estoy tan impregnado de tu voz siempreviva
que hasta esta inmensa noche parece que sonríe
y percibo el borde líquido de tu alma.
Andabas como andan en el árbol los astros.
Rezabas en silencio como una margarita.
¡Oh quién te viera abriendo esos libros que amabas
con el alma inclinada a la luz de las fábulas!
Qué viñeta de rosas tenían tus mejillas
cuando abrías los labios de amor de las palabras.
Y qué resplandeciente ciudad de serafines
descubrías, de pronto, en el cielo de estío.
Quiero besarte íntegra como luna en el agua.
Mañana en los delgados calendarios de ausencia
te encontraré buscando una pedrezuela tierna
para marcar una hora lejana que aún espero.
Recuerdo aquella tarde cuando quise besarte.
Tenían los cristales un fondo de mimosas
y la antigua ventana mecía los jardines.
Las llamas de los árboles se tornaban oscuras
y un ángel de eucalipto se apoyaba en el muro.
Escuchamos de pronto la carreta profunda
que atraviesa los prados con su carga de junio.
¡Pienso en aquella tarde y me encuentro más solo!
Las casas recogían la luz del occidente,
los caminos bajaban como arroyos en llamas,
la brisa estaba fija en el borde del álamo.
Pienso en aquella tarde y no sé por qué lloro.

El martes 15, día dos, en una mesa redonda que trataba sobre La poesía: trece veces por minuto, en claro homenaje a Celaya y donde se juntaron Txes peligro(alterego del poeta Sergio C.Fanjul), Olifantes poetas (la editora Trinidad Marcellán), el mismísimo Abraham (Abraham Gragera, poeta y profeta momentáneo de Benjamin y su aura), pistoleros especialistas en nuevas narrativas (Javier Alonso Prieto), La eterna joven-pero experta hace ya tiempo-Luna, (La poeta Luna Miguel) y todos ellos alentados y moderados por una poeta camuflada de moderadora,como es Carmen Morán Rodríguez. Se habló de blogs, de nuevas narrativas, de reinvención o no del lenguaje poético respecto a su nuevo soporte, en este caso, virtual. Se habló de performances, de nuevos caminos, de caminos nuevos que llevan más de un siglo surrealidando el mundo o dadando en el lenguaje. Libros electrónicos Vs olores de libros antiguos. Paper back contra ediciones de lujo. Charlas eclécticas sobre un mundo fragmentado y fugaz.
Y siguiendo el programa de la tarde, llegó Vanesa Pérez-Sauquillo que es una sorpresa mayúscula (al menos para mí, que no la conocía) y que como decía en la introducción de este paseo por Versátil.es,no dejes que la luz de mi cuerpo te engañe, voy quemando las naves, y yo no se si quemará las naves, pero joder, la luz de su voz si que la encuentro. Así, en plena cara. Ángel Guinda, el mayor del día de hoy, presenta una serie de videopoemas que en cierta manera todos esperábamos, porque Guinda sorprende con los vídeos, pero también con su poesía desnuda, directa, La bolsa de basura es nuestra biografía. Poemas breves, optimistas o ácidos, que no entran en ninguna caja, que las revientan todas. Poco después, y ya sin vídeos, Abraham Gragera hurga en sí mismo, se desmonta y recita una poesía intimista, delicada. En contrapunto, Sergio C.Fanjul se desahoga y nos deja entre escandalizados y fascinados. El sexo y la violencia suelen ser así: Las palabras nunca fueron suficientes/y he aquí un pájaro negro/que despliega/sus alas/en mi pecho.
Por último, para acabar el día, Fernando Beltrán se abre en canal con su obra completa, Donde nadie me llama (Poesía 1980-2010). Fernando tiene algo especial que notas cuando lo ves, cuando lo sientes. Creo que, de todo versátil.es, es el que más me conmovió, al que encontré más humano, más entregado, sin barreras. Me dio la impresión que Fernando, con sus luchas familiares y personales, ha llegado a lo más profundo de la incomprensión y el rechazo. Y así, desde ese punto, puede renacer la poesía con una fuerza como la que tiene Beltrán en sus poemas, ya que, como él mismo dice, a mí los poemas me ocurren, porque él es el hombre capaz de lo mejor, el hombre capaz de lo peor, el hombre a secas, yo.
Aquí, en este momento justo entre párrafos y días, me gustaría hablar de las personas que organizaron Versátil.es. Javier García Rodríguez, que maneja los momentos y los escenarios casi tan bien como las letras. Complementándolo, Pedro Conde Parrado, que casi nunca se muestra, que no aparece en donde la luz apunta, pero que apuntala todo y que nunca le he oído decir una palabra de más ni de menos. Y llegamos al Colmo Colectivo. El grupo de estudiantes, filólogos, historiadores, periodistas, y en general buena gente que pueden presentar a estrellas de renombre o bien alojar a un recién llegado y darle cobijo y cercanía. Un lujo contar con este grupo. Y bueno, hablando del Colmo, como podríamos no hablar de su lugar de reunión, el lugar de reunión de todo versátil.es, donde la poesía se traga con la cerveza que Ángel y Diego nos sirven con una sonrisa en la boca.
El jueves, día tres, empieza con el taller de Juan Bonilla, el escritor que ha hecho el mejor libro de cuentos del 2010 (Tanta gente sola), y todos los que sobrevivimos a la curva de ayer y participamos en el taller, nos damos cuenta de lo rápido que puede llegar a pasar el tiempo. Eso si. Mañana más. Luego, una entrega de premios a los chavales del concurso de jóvenes poetas y varios recitales de poetas jóvenes y de otros más consagrados. En primer lugar, el espectáculo visual (que no poético) de Luis Antonio de Villena. La poesía de Villena, pese a poder gustar en un principio, de resultar atractiva, tropieza por su intento constante de sorprender. Demasiada sorpresa cansa y no sorprende, claro.
Le siguen Cristina Abril, componente del Colmo Colectivo, que con una poesía breve y directa que busca un lugar donde jamás entre el silencio/pero donde se mueven y respiran/ todos los silencios del mundo, llega rotunda a través de un entorno cotidiano, real, amable. Pablo López Carballo, que leyó poemas de su libro Sobre unas ruinas encontradas, recitó unos poemas complejos, que no entendí al vuelo. Pablo tiene una poesía difícil que es necesario releer para encontrarle el jugo, el sabor, sacar a a la luzLas raíces de las palabras/bajo las primeras nieves:/tubérculos frente al invierno./Tapia de verdad /sobre el desconocimiento.
Luna Miguel se había paseado por el festival como uno más. Había bebido y fumado como uno más y yo no entendía el porqué. Según lo que tenía entendido, Luna Miguel debía hacer cosas raras, que dejaran sus llamativos tatuajes en meros pintarrajos sobre la piel, en señalizaciones hacia un ser extraño, oblicuo, único. Pero no. Luna Miguel me pareció una chica normal con talento. Leyó sus poemas. Poemas de dolor, de herida, Todo rasurado, ¿coño o corazón? eso qué importa cuando ambos huelen a vida, cuando ambos sangran y tiñen de amor. Poesía a flor de piel, o en este caso concreto, a blue bird de piel. De hecho, me sorprende que una persona tan digital, tan Internet, pueda sentir la herida con tanta herida, con tanto fuerza, tan hondo.
Y junto a Luna, Julio Rodríguez, que hace que nos demos cuenta que no hace falta ser joven, ni tener tatuajes, ni gafas rosas. Que no hace falta llamar la atención para hacer poesía. La poesía de Rodríguez se empapa de paredes, de alfombras, de habitaciones. Se empapa también de parejas, de un amor reposado que envuelve una alegría tranquila, sencilla, no hay nada de cielo/en mi ventana/si te alejas. Porque la ausencia amada puede ahogar, puede hacer desangrarse como la falta de un brazo, de un pie. Es un insomnio inmenso, /un ardor –emisario/de la fiebre–, una especie/ de bulto inexplicable, un agujero. Desde luego el surtido versátil.es es variado.
Y tan variado. El grupo La Linga, adaptando poemas de poetas de la zona, nos ofreció un concierto en el que, la verdad, sobraron las butacas. Por un rato olvidamos que estábamos en un lugar honorable como es la universidad y el rock nos sedujo a todos. Incluido al organizador de todo este tinglado, Javier García Rodríguez, que subió a cantar, (con bastante desparpajo), una canción del grupo castellano.
Y como las cabras vuelven al monte y las personas grises a las oficinas, los poetas y su corte nos vamos a La Curva. De nuevo a beber y a conocer de primera mano la noche de los poetas. Personas que huelen raro, auras huidizas, Bonilla que se une, Javier haciendo cálculos para volver a casa, Pedro calculando horóscopos, cuadros con figuras que aparecen desde la oscuridad gracias al arte de Arañados signos,o humos delincuentes, furtivos, que no pueden contarse por aquí.
Así llegamos al jueves, día cuatro, último día del festival. Día de transición a la vida normal, sin poesía en vena 24 horas. Se nos acabó el chollo chavales. Pero eso si, el jueves era el día Bonilla. A las diez, aún con el vértigo de La Curva en la garganta y en los párpados, desayunamos su taller de poesía. ¿Cómo transformar un anuncio de contactos en poesía?, ¿Cómo reducir al máximo el poema, cómo podemos imitar a Gómez de la Serna y sus greguerías? En primer lugar, dando la vuelta a la realidad. Mostrándonos sorprendidos, inventores de un nuevo sentido, un nuevo mundo. Por ejemplo, partiendo de un anuncio de contactos, un participante-poeta escribió, a nadie le gustan las obligaciones matutinas/pero yo he pagado 200 euros para que traiciones a todas esas mujeres.
Por otro lado, intentamos sacar licor de poesía y con los ejemplos que nos dió Bonilla, un muñeco de nieve está tomando el sol: ya se arrepentirá, conseguimos, por ejemplo, que Los gatos son la rutina de los tigres. Entre todos conseguimos unas cuantas gotas de licor. Alberto Sevillano, poeta y miembro del Colmo Colectivo, presentó posteriormente sus poemas ante un auditorio entregado a su poesía, que juguetea con el día a día, con la nostalgia y, en el fondo pero está presente, la esperanza, Nos encontramos solos/ sin nada a qué agarrarse /perdidos en la sola inmensidad del mundo/ buscando un rumbo fijo y un destino claro/Quizá dentro de un tiempo/ cuando elijamos dónde colocar nuestro sitio/podamos ser capaces de definirnos juntos. Almudena Vidorreta, que parece que nos va a contar algo bonito, algo agradable, nos lanza sin piedad unas letras que sangran, que están rojas de rabia: Me arrancaría el vello de los brazos,/uno a uno todos los pelos igual que arrancaría,/los días que pasamos juntos. Y para despedirnos del Salón de Grados de la universidad, el editor de la gran editorial Hiperión Jesús Munárriz, nos lee unos poemas que me resultan demasiado condescendientes y correctos. Por un lado el que dirige a su hija, a la que le aconseja y explica los grandes aprendizajes que debe afrontar ¿?. Por otro, encontramos un poema a la infanta Leonor (¡¿?!) que, como dice un amigo que estuvo presente, escribe a la infanta Leonor/ y otras astucias sin parangón/ ¿Poeta? no lo sé ¡gran traductor!
Después, con un viaje en autobús de una hora por las carreteras castellano leonesas, llegamos a la Bodega Estancia de Piedra, en Toro. Allí, rodeados de un excelente vino, presenciamos la última mesa redonda del versátil.es, que trató de Traducir poesía contemporánea. La ponencia contó con la presencia de Juan Bonilla, Jesús Munárriz y Vanesa Pérez-Sauquillo coordinados por Santiago Rodríguez Guerrero-Strachan. Y así, entre traducciones míticas y el anhelo velado y presente de alcanzar la traducción perfecta, de dejar de ser por un momento el traductor para meterte en la cabeza del poeta, tener su contexto, su cultura, y escribir, definitivamente, en el idioma del traductor en lugar del idioma del poeta, llegamos al epílogo del festival. Un relato de Juan Bonilla. Un relato que trata sobre muchas cosas. Trata de fútbol, trata de vino, de Alemania, de la soledad, del Jerez, de lo local, de lo cercano y lo lejano, del recuerdo, de las agentes literarias y sus superpoderes, de literatura. Como versátil.es, que fue, en definitiva, una fiesta de la literatura.

¡Indignaos!, un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica
De Stephane Hessel
Prólogo de José Luis Sampedro
Editorial Destino
Colección Imago Mundi
Traducción de Telmo Moreno Lanaspa
5 €
El celebrado alegato de este diplomático nacido en Berlín pero que vive desde los siete años en París, se ha convertido en un fenómeno literario en toda regla en el país vecino con más de un millón de ejemplares vendidos a tres escasos euros. Aquí en España, el breve discurso hecho texto (apenas 27 más muchos extras) ha sido editado por Destino y prologado por otro nonagenario lúcido, el escritor y pensador José Luis Sampedro. Hessel, de 93 años, es un diplomático que cuenta con una biografía llena de suerte y mérito: miembro de la Resistencia francesa, superviviente de Buchenwald, militante a favor de la independencia de Argelia, defensor de la causa palestina y único redactor que aún sigue vivo de la declaración universal de los derechos humanos de 1948.

Este discurso pretende ser, como dice Sampedro en el prólogo, "un grito, un toque de clarín que interrumpe el tráfico callejero y obliga a levantar la vista a los vecinos de la plaza", y creo que Hessel ha conseguido su objetivo. Ha conseguido un texto que es un grito, una llamada a la vuelta a la moralidad, a la democracia, a ser ciudadano. Pero me temo que el ciudadano, (que ha devenido en los últimos tiempos en ciudadano-consumidor), después de levantar la vista y buscar una guía, una señal, pasa las páginas (pocas) y termina el texto y sus extras con hambre, desconcertado y sin respuestas. Y solo le queda el eco de un grito pitando en los oídos.
Creo que el propósito de Hessel es muy noble, que intenta despertarnos, desentumecernos una apolillada solidaridad pero creo, sinceramente, que se queda muy lejos de su objetivo. Aunque reconoce que "para un joven de su época indignarse y resistirse fue más claro, aunque no más fácil, porque la invasión de tropas fascistas es más evidente que la dictadura del entramado financiero internacional", intenta apuntalar al enemigo, ayudar al lector señalando a los culpables "el poder del dinero (...) nunca había sido tan grande insolente, egoísta con todos, desde sus propios siervos hasta las más altas esferas del estado".
Pero la sensación que tengo después de leer este texto de Hessel es que el diplomático no consigue encender la chispa, el furor de indignación necesario. Terminé de leerlo y pensé, "joder, estoy indignado, si, vale, lo has conseguido, pero me indigno, (y creo que como casi todo el mundo), cada vez que enciendo la televisión, cuando veo la corrupción, el poder de los bancos, la OTAN y sus guerras para la conseguir la paz..." Por eso me gustaría haber encontrado en este Indignaos ,un acicate más fuerte, un frente común, un motivo que nos saque a las calles a protestar, a indignarnos de verdad.

Alguien como Hessel, con su historial, combatiendo la injusticia a lo ancho del mundo, debería ser más preciso, más contundente (de hecho, una de las críticas que se le hace en Francia es sea demasiado socialdemócrata y que tenga miedo de acercarse a la extrema izquierda), ya que sus palabras, pese a ser resultonas y llamar la atención, se quedan en el aire, dando vueltas, sin conseguir encendernos. De todos modos yo espero una continuación, un discurso más contundente y radical, un texto que te haga ver que no hay opción, que la única opción es la de revelarse. Quizá, al fin, si queremos ser revolucionarios deberemos, tan solo, y como dice Hessel, "ser responsables en tanto que individuos".
Espadaña
Quizá lo mejor
lo más sano para las alas
sea esperar la tormenta,
el viento frío que rompa el pasado
la espadaña.
Esperar al remolino
al empujón de aire
para saltar
volar
con la vida en el pico
y las alas hinchadas.
Un río blanco que vuela
al ancho cielo
al mañana.