Islas divergentes

Presentación de El despertador de Sísifo en Torrelaguna



No puedo evitar escribir poesía, leer poesía, intentar saber qué es lo que pasa, por qué pasa así y no de otra manera. La poesía es mi martillo y mi lupa, una selva y un tomate. A través de ella os veo a vosotros y a través de ella me véis, aunque no os déis cuenta. No es fácil la mayor parte de las veces. Muchas veces duele, pero otras veces, cuando encuentro en un poema una manera de decir que me explica, cuyo mecanismo dulce de piezas y respiraciones me dice que no estoy solo, me siento feliz.

Sé que es difícil de explicar pero puedo decir que en la poesía conozco mejor y más intensamente. A pesar del daño, como decía.

Este viernes tengo una lectura, una presentación de un libro en mi pueblo, Torrelaguna, y sé que es complicado explicar cómo me sentía cuando tenía 13 o 14 años. No voy a saber explicar cómo no puedo deciros tantas cosas, aunque quiera. No puedo contaros como, aunque parezco normal, por dentro estoy siempre a medias, sin entender, escribiendo y reescribiendo poemas y pensando y pensando en aquello que no fue. No puedo hacer todo esto, no puedo explicarlo más allá de la poesía.

Como decía, este viernes voy a Torrelaguna a presentar un libro, pero es que en este libro soy yo más que en cualquier red social (obviamente), más que en cualquier charla de cerveza y juerga o más que en cualquier partido de baloncesto, por ejemplo.

Soy yo porque en la poesía me encuentro e intento encontraros, saber qué es eso que nos une y hace posible la comunicación.


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De aquel palacio del amor solo quedan cenizas


De aquel palacio del amor solo quedan cenizas

De aquel palacio del amor solo quedan cenizas. Poema


Tu pelo escondido en las sombras del nunca más, y en tu nombre ya no hay chimenea ni playa. 


Construí un palacio al amor: cada ladrillo en estas manos, cada puerta este pecho, cada balcón estaba hecho de golondrinas.
Un palacio para el amor, decía, un palacio para el amor que tuve, como un hallazgo, arropado y caliente, contigo. 


Y en aquel palacio, en aquella certidumbre de presente y bocas rojas, de repente, no estuviste. Te habías ido hacía tiempo ya. Tan cegado en subir las persianas del amor, en quitar las telarañas del no, alimentar las arrugas de las sábanas. 


Hace tiempo ya que aquel palacio no existe. Podridos los cimientos, sin hambre ningún edificio mantiene las ganas de seguir interrumpiendo el cielo. 


Hoy ya no quiero palacios, me basta este imperio que pedaleo en un ahora llamado incertidumbre.

17 de febrero de 2019

olvidado tu cuerpo sobre mi cuerpo,
ancla en la memoria será la silueta del calor que hiciste sobre mí
como una periferia de lo amado
una costra
un recuerdo deshecho en las manos,
aquellas manos que dejaste en mi piel
y fueron raíz y brasa.

Y así arrastro el cuerpo y su peso de cicatrices
duelo entre pasado que no se apaga y futuro que no reverdece,
así camino tu recuerdo,
tu mejor letra, la imposible
y lamo este archipiélago de daño que un día
ya casi deshecho
fue mi única patria.

Automático 20/1/2019



porque me vienen las voces de tantos lugares solo necesito silencio y que el río se calme. Busco volver al camino donde me perdí, 
ausente de mí y devoto de ti, 
así me dijeron el querer, 
pon tus manos en la tierra cálida del camino y déjate llevar. 

Pero me fui tan lejos de mí que ya no sé volver. 
Atragantado de caminos en internet me pierdo. 
Atragantado de llamadas me ausento y estoy solo, 
sin poder empezarme de nuevo. 

Busco silencio pero antes intento de nuevo el cimiento de un amor que me haga tener destino, no ser sustancia amorfa y débil, 
un cuerpo extraño en la boca para que sea posible el aullido donde todo empieza. 

Te puse en el centro del asterisco, 
el centro del cimiento 
y encima yo
bailando las dudas calladas por tu sonrisa, 
creyente ciego del templo que eras. 

Solo tú y yo sabíamos los rincones del laberinto de la memoria única y compartida, 
solo tú y yo hicimos el juego de manos donde nos creímos tan dichosos. 

Y ahora que no estás siento esa memoria amputada y muda,
no consigo completar el puzle de aquel hogar que fuimos. 
Entrar tan dentro de ti y ahora todo oscuro sin la luz que fuiste. 

Estoy volviendo de la deriva, 
naúfrago que ensambla en la playa los restos del desastre y así se construye, 
se da sentido de nuevo, 
construye otro barco que es él mismo. 

Respiro largo cuando te recuerdo intentando expulsar los restos, vaciarme por fin. Solo en el vacío es posible el yo. 

Porque yo soy el que me importa ahora y aquí me empiezo.

Reseña de Un mundo al revés, de Rudolf Arnheim



En la novela publicada por la editorial logroñesa Pepitas de Calabaza Un mundo al revés, se nos muestra un salto sin red a la narración, una propuesta única y alocada en la que la premisa es, como muy bien podemos sospechar en el título, que TODO está al revés.

No es casual que el autor, Rudolf Arnheim, sea un conocido filósofo y psicólogo del arte. Especializado en investigar cómo percibimos las imágenes y cómo se relacionan con el lenguaje, tras su paso por la Italia fascista Arnheim debió quedar impactado y quiso mostrar el desconcierto de una sociedad en pleno proceso revolucionario y que acabaría en el horror más real y crudo.



En Un mundo al revés se nos muestra cómo un viajante llega a un país sin nombre y se encuentra una realidad distinta (nunca sabremos para qué quería llegar a ese país tan extraño) pero, a diferencia de otras novelas o relatos de viajes o de descubrimiento, lo que nos ofrece Arnheim es un cuestionamiento de todo. Sí, todo: ser rico está mal visto, hay que llevar máscara y dejar el resto del cuerpo a la vista salvo las manos, los medios de transporte van más lentos que las personas que van a pie, la población duerme de día y sale de noche, lo duro es blando, lo visible es transparente…

«La revelación suprema, sin embargo, fueron las manos. Según la costumbre, se llevaban enguantadas mientras se estaba entre desconocidos. Pero el envoltorio no ocultaba su viveza. Las manos exhibían los pensamientos, invisibles en el cráneo rígido, materializándolos en acción corpórea y mudando el espacio vacío entre el hablante y el oyente en todo un escenario. Al principio, cuando aún no le buscaba sentido, el exagerado juego gesticulatorio me era incómodo. Ahora aprendí a leerlo: a ver el ataque perforador del dedo índice erecto, a apreciar en las palmas alzadas y abiertas la confesión de la derrota y la impotencia».


Esta novela es un ejercicio deslumbrante de narración, de estirar la sorpresa y que abarque absolutamente todo. Como comentaba antes, la narración requiere una progresión y una evolución, tanto de personajes, como de emociones y realidad. El protagonista del relato va poco a poco este caleidoscópico mundo como si estuviera drogado o hubiera viajado a un mundo muy lejano…y ahí está la paradoja: pese a esta incredulidad inicial acabamos viendo una cierta sensación de cercanía, de cotidianeidad.

En esta narración, en este mundo, no hay una tergiversación de una parte de la realidad que condiciona al resto (como en otras novelas de ciencia ficción), sino que es más bien una tergiversación existencial, kafkiana, que busca la experimentación y mostrar el lado oculto de la realidad para mostrar el sinsentido de su presente (de cualquier presente).

Estamos acostumbrados, en novela, a tener una línea de tiempo donde el sujeto descubridor progrese y crezca, pero en Un mundo al revés, donde todo tiene una apariencia opuesta y desconcertante, sin embargo, hay humanidad.

Como en este poema de Nicanor Parra, que podría resumir perfectamente la atmósfera que se respira en la novela:
EL HOMBRE IMAGINARIO


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario

En definitiva, lector, supongo que querrás saber si, más allá del experimento literario y narrativo, está bien la novela, si es aburrida o divertida, y si merece la pena viajar a este mundo complejo y desconcertante. Pues, sorprendentemente, sí. Me parece una novela muy divertida, no cansa, y la novedad continua llega a normalizarse cuando en la novela aparece la madre de todas las rarezas: el amor.  

Traducción del alemán de Richard Gross
Logroño, octubre 2017
Primera edición
ISBN 978-84-15862-96-3
264 págs., 14x21 cms.
Encuadernación: rústica con solapas
PVP: 20,80€

«El despertador de Sísifo», nuevo libro

El despertador de Sísifo Jorge García Torrego



Sí, ya lo sé, hace mucho tiempo que no vengo por aquí. Siento el abandono, pero es que suelo habitar otros lugares como mi otra web o mis redes sociales. 


Hoy vengo a contaros que voy a publicar un nuevo libro de poemas, «El despertador de Sísifo». Es una recopilación de poemas sobre lo laboral, el tedio, la rutina y ha sido publicado por la editorial Lastura. 

Espero que os guste. 


Vídeo de presentación:




13:00 H.

No te salgas de la luz,
fuera de ella languidecen los parados como vacas pisoteadas de hambruna.

En la bisectriz de los anuncios de colonia,
al alcance de la niebla sucia de los fluorescentes,
disponible para habitar su óxido brillante.

Tú,
expuesto a la tinta de los anuncios,
hecha con el veneno de los peces globo
donde cada mañana tiene un precio
cada grano de luz
y todas las moscas se posan en tu párpado derrotado,
volcado como carretilla de moratones,
montaña violeta donde no germinan las raíces.

Nuevo libro CONVIVIR POESÍA / CONBEBER POESÍA «El fenómeno poético de las jams session y la poesía oral en el Madrid del siglo XXI» 2018

http://www.amargordediciones.com/producto/convivir-poesiaconbeber-poesia-el-fenomeno-poetico-de-las-jam-sessions-y-la-poesia-oral-en-el-madrid-del-siglo-xxi-jorge-ga-torrego/
 (cubierta de Gsús Bonilla)

Acaba de salir publicado mi nuevo libro. En este caso es un ensayo, una investigación sobre el océano poético de las jams session y la poesía oral de los últimos años en Madrid. Un sarao. Una apnea literaria donde aún agito las aletas. 

El libro ha sido publicado con la editorial madrileña Amargord, y cuenta con una muestra generosa de poetas:

Aguado, Óscar
Batania Neorrabioso
Benavides, Toño
Bolo
Bsoul, Celia
Malia, Jesús
Martínez López, Miguel
Momento Verso
Montero, Nares
Orión, Silvi
Palacios, Gema
Sevilla, Paco
Sotomayor, María
Torres, Marisol

Y unas interesantes y variadas entrevistas a profesores, investigadores y poetas en las que se muestra la riqueza y la controversia que genera este movimiento cultural. Los entrevistados son:


Alcántara Pla, Manuel
Algeet, Escandar
Bañares, Adriana
Betancort, Sonia
Bonilla, Gesús
Bonilla, Juan
Casielles, Laura
Castro Hernández, Olalla
Cortina, Pablo
Díez, Antonio
Escarpa, Gonzalo
García Teresa, Alberto
Guisado, Tulia
Martínez Cantón, Clara Isabel
Pazos, Olaia
Pérez Cañamares, Ana
Rodríguez Gaona
Salem Sola, Carlos
Soler, Rafael
Villena, Luis Antonio de 

Lo he dicho varias veces, pero lo diré aquí de nuevo. Este libro lo he puesto en papel yo, sí, pero pertenece a mucha gente. Ojalá que el trabajo, el esfuerzo y el cariño que he dejado aquí hayan empapado el papel.