Islas divergentes

Siempre contra las dictaduras, los reyes y los explotadores. Siempre con el ser humano. Siempre con y por la fraternidad

¿Quién dijo quédate debajo, en el lado oscuro de la tierra? Quién dijo yo obedezco la palabra de Dios y Dios es amor y miedo. Somos los nietos del asesino que nunca preguntó hasta dónde llega la culpa. Los negros se hunden en el estrecho porque el estrecho es una palabra y ellos no tienen boca.

Los que llegan ya no quieren boca, no hace falta, ellos son mobiliario urbano, el animal precioso para el safari de Madrid. Tienen una pregunta que les da vueltas y vueltas en la tripa pero no tienen boca. Nosotros tenemos boca pero nos rodeamos de espejos.

Caminamos el silencio de la herida que no se acaba, herida que no duele con agua de mar y cuerpos cayendo como plumas de pájaros enfermos.

¿Qué infierno hay en el fondo del mar?
¿Cuántos huesos hacen falta para crear una isla?
¿Cuántos litros de sangre negra se necesitan para pudrir los muros de la vergüenza?

Miremos a Dios y pidamos ayuda. Él nos dirá paraíso si nos sacrificamos, si creemos en su silencio. La tierra es un órgano de cada cuerpo y no nos duele que se llene de cadáveres. Nadie nos enseñó a mirar a los ojos ni a construir barcos, ni puentes, ni bocas.

Somos tan poderosos que nos envenenamos.
Cruzamos el estrecho y somos Dioses. Cruzan el estrecho y son ceniceros para nuestro incendio.

Se estrellan contra el mar porque quieren. Como quiere el niño morir en un incendio. Europa no puede ser para todos. Que nadie nos quite nuestros juguetes. Nuestras ciudades necesitan cimientos de mierda y ellos nos sirven, por ahora. La distancia entre tu corteinglés y su hambre es lo que nos hace felices.

Mala suerte, pero aquí no hay sitio.

Muérete en otro suelo, hueles diferente y nunca serás
Obama.

(Poema que pertenece a mi Libro Cercanías, publicado por Baile del sol en 2016).

https://jorgegarciatorregolibros.wordpress.com/cercanias-2/ 

15M

 

Es verdad que todo estaba como siempre y nada raro debería haber pasado. Y lo de siempre era una reunión de unos cuantos chavales y unos cuantos viejos que no aceptaban cómo eran las cosas y salían a decirlo por las calles. Pero aquel día me di cuenta de que de que algo sí que era diferente: la cantidad de gente.

Como una ley o una fórmula matemática aquel que estudiaba y se esforzaba encontraba trabajo de lo suyo, podía elegir su futuro a través del esfuerzo y la dedicación. Había esperanza y esta se construía día a día. Pero esa ley empezó a deshilacharse y se volvió fraude. Ya teníamos la sospecha, pero fuimos muchos los que, pese a no legitimar del todo esta correa de transmisión llamada obediencia, la aceptamos: estudiar, prepararse, esforzarse para estudiar algo que nos motivara y formara para trabajos cómodos (o más cómodos y retribuidos que otros, al menos).

La mayoría teníamos ese perfil: familias de clase media que, con esfuerzo, habían podido ofrecer tiempo y oportunidades a sus chavales. Sin embargo, toda esa esperanza, todo ese anhelo por la justicia se transformó en frustración y engaño. Y así, en esa manifestación, buscando esa justicia, encontramos que no estábamos solos. Y quizá, como a mí me pasó, encontramos a otros que compartían nuestras reclamaciones. A otros que tampoco habían aceptado el futuro que habían tenidos sus padres y sus abuelos, y junto a ellos caminamos y gritamos las consignas que sentimos como verdaderas:
¡Que no, que no, que no tenemos casa!¡Lo llaman democracia y no lo es!

¡PSOE, PP, la misma mierda es!

Y no, el origen no fue un déficit democrático, una intención de abolir la monarquía o echar abajo el sistema del bipartidismo sino una visión individualista, concreta. No fue en realidad por la democracia sino por nosotros mismos. Nosotros, la generación más preparada de la historia, que creíamos que nos podríamos salvar de la mediocridad y tener una vida cómoda, también fuimos tragados por la frustración y la falta de oportunidades. Pero dijimos no.

La prepotencia que dan las carreras universitarias, los idiomas, los viajes, el dinero en el banco. La altura del camino hecho que hace ver a los demás desde arriba, pequeños, insignificantes. Y hubo algo de eso en aquella democracia previa al 15M. Una democracia parlamentaria y limitada en la que todos teníamos el diámetro de voz, de opinión y de voto iguales y eso nos desesperaba.

¿Cómo va a valer igual mi voto, yo que conozco las dimensiones de la urna democrática, la historia del parlamentarismo alemán, que la de aquel que lleva sin leer un periódico 7 años, zambullido en la mentira de las noticias de los medios de comunicación mentirosos y generalistas?, ¿es esto justo?

Esa prepotencia y ese golpe de realidad se encontraban cada vez que había elecciones.

También esto nos lo enseñó el 15M. Porque a esas asambleas que montamos con prisa, sin idea pero con ideas, por algunos pero para todos, en la que estábamos convocados todos. Los de estudios y los que no. A los que nos gusta escucharnos y a los que les avergüenza escucharse. Todos, cada argumento echado al centro de la mesa, todos iguales y todos diferentes.

Y fue una lección de democracia ver cómo se caía esa propuesta de anarquismo tranquilo y cívico, democracia para todos, que cada uno dijera lo que sintiera. Se intentó, se puso en pie, horizontalmente, precariamente, para todos y, sin embargo, no pudo seguir caminando.

Quizá estábamos condenados a la desilusión. Condenados a la juventud, a la esperanza y a la utopía y a la sombra que estas dejan llamada desengaño, nostalgia y desencanto. 

Pensamos que todo era posible. Aquellos 24 acusaban (y siguen acusando) con dedos fuertes a estos 34 años de hoy, desde donde escribo esta pequeña reflexión a modo de excusa o explicación.  

Supongo que todas las generaciones de jóvenes idealistas pretenden evadir la desigualdad, la injusticia, el martillo uniforme y repetitivo de la jornada laboral. Nosotros desde luego que lo creímos, nos sentimos fuertes al reconocernos en otros y caminamos y protestamos. 

Algunos puntos concretos del 15M los podemos ver en Podemos. 

Estábamos cansados del bipartidismo, de que se repartieran el poder con nuestra complicidad cada 4 años y, al menos, esto cambió. 

Hubo un partido (¿hay?) que amenazó este juego dicotómico y opresivo. Nos quedan muchas dudas y muchas posibilidades de qué podría haber pasado si, pero la certeza que tenemos es que hoy en día el panorama político español es mucho más realista que el de hace 10 años. 

Hay mucha gente que se siente más representada en el sistema de partidos, ya que este se ha ensanchado. Y pensarás, ¿Y VOX, qué? Como si la aparición de VOX fuera una consecuencia de la entrada de Podemos, pero es que VOX ya existía en el PP. La aparición de este partido no es la aparición de sus votantes, algo que sí que pasó con Podemos, ya que los votantes de VOX en su mayoría votaban al PP y los votantes de PP en su mayoría no votaban. 

Seguramente ya es tarde para deshilachar el nudo que se ha formado en Podemos, con la estructura vertical/electoralista que busca el fin (la llegada al poder entonces, el mantenimiento en el mismo ahora, algo que yo nunca apoyaré pese a haber conseguido algunas victorias concretas en forma de leyes justas), pero la aparición posibilista y no residual de Mas Madrid puede dar una visión más amplia a esta herencia del 15M.

A sangre y fuego: Héroes, bestias y mártires de España, de Manuel Chaves Nogales


A sangre y fuego: Héroes, bestias y mártires de España, de Manuel Chaves Nogales es un libro necesario para todos aquellos que quieren conocer mejor la #Guerracivilespañola.

Se trata de nueve relatos en los que el periodista Chaves Nogales muestra la crueldad de la guerra sin parapetarse ni justificarse en bandos ni fines. Él, republicano y socialista convencido, consigue en este libro mostrar la entraña abierta que fue España que fue la guerra civil después del el golpe de estado fascista de Franco.

Os recomiendo que dejéis a un lado vuestros prejuicios, vuestras reservas y entréis en este libro que tiene una gran dosis de verdad y honestidad, que es lo que deberían perseguir todos los buenos periodistas.

Poder

 

Un hombre no puede nada contra la lluvia
nada contra los coches
y se vuelve derrota escuálida contra la muerte.

Un hombre no puede nada
una tragedia pequeña le tira al suelo
una televisión tapa su ojo para siempre
y un hombre no puede
ni siquiera levantarse contra el viento
no tiene garra suficiente contra la jungla
ni remolino en la lengua para el amor, tan enorme.

Uno no puede nada,
pero dos lo podemos todo.

//

Así debe ser, así la fraternidad y la unión derribará la injusticia, entre todos. Una vez que ese paso se da, una vez que ese paso se celebra y se ve continuado por otros muchos pasos. Como ayer se dio en el perfil de @lalorenza_, donde estuvimos leyendo poemas para visibilizar y denunciar la situación que está sufriendo Colombia.

Ojalá que esta batalla por la dignidad y la justicia alcance hasta arriba, a todo el gobierno. Ojalá. 

Resistimos desde la poesía y la montaña

 

🖤❤️

Cuando baje la sacudida de la sangre,
en el espacio del aterrizaje de los mamíferos sobre el colchón,
voltearé tu día y buscaré tu cordillera de vértebras y remolinos en tu espalda,
engranaje de cerrojos abiertos,
playa donde descansan las olas de tu marea negra sacudida por el viento
y el deseo.

Porque será tu espalda y no tu pecho de sorpresa constante y vibración sin lucha,
ni tampoco será tu cara,
la que negocia con el viento la temperatura de los trópicos,
tampoco tu ombligo, acequia sagrada donde descanso la mejilla en las tardes de suerte.

No,
será tu espalda,
desde el faro del espasmo que es tu nuca hasta el punto de interrogación yo me posaré desnudo,
fiel y devoto a tu geografía de marejada e isobaras de terraza y cerveza.

Será tu espalda el telar donde cerraré mis ojos,
será tu espalda el telar que me librará del frío.


(este poema lo podéis encontrar en el libro Hogar)

Distinto




Llevo desde que tengo memoria llevando la contraria, siendo minoría, diferente, inconformista, aprendiz, nunca sabio ni terminado en mi opinión o pensamiento.

Con los demás a veces discuto y otras no, a veces intento convencer, a veces me dejo convencer, pero he aprendido a no discutir con quien no quiere ser convencido. No creo en la violencia, tengo fe en el apoyo mutuo y en la fraternidad y así seguirá siendo, por muchas votaciones que haya. Te recomiendo que te hagas fuerte en tu soledad, en tu pensamiento, en tu diferencia y no te cierres a cambiar de opinión, que la opinión general no te arrase y te deprima. Construye tu diferencia y que sea fértil.

Y, si vienen a por ti los iguales, aquí me tendrás, yo también soy distinto.

Lectura en Torremocha

El pasado día 21 de marzo leí varios poemas de mis últimos libros a un público bien majo, bien generoso y buen numeroso.

Me hizo mucha ilusión leer tan cerca de mi casa y a la vez a tanta gente desconocida. Seguimos.

Gracias al @ayuntamientotorremocha, a Marta y a Lore por ser mi compañera de pulso filme 🔑




¡Bibliotecas, ahí voy!

 Como algunos sabréis, acabo de aprobar un examen de oposiciones para trabajar en bibliotecas en Soto del Real. Estoy feliz. Han sido casi dos años de subir la piedra, dos años de 4 horas de estudio al día, de lunes a viernes y al final he conseguido lo que pretendía. Ha sido muy difícil, hemos aprobado solo 15 candidatos de 145 que estábamos en la convocatoria 😅, pero ya estamos dentro.

Aún queda mucho para conseguir esa plaza, pero para mí esta es una victoria enorme que me hace muy feliz. Muchas gracias por felicitarme y por apoyarme.

Recital para recordar a Elvira Daudet

Me hace mucha ilusión proponeros este plan. Sé que somos muchos los que queríamos y seguimos queriendo a Elvira y por eso, por ese amor a nuestra amiga, me gustaría que leyéramos juntos sus poemas.


El 17 de junio, en Madrid, a las 19:00. Escríbeme por privado a este correo y te cuento más.

 

Beneficios de opositar, por lo menos 13

Queridos compañeros opositores. Sé, estoy sabiendo, lo complicado que es estudiar unas #oposiciones, así que, para animaros un poquejo (y animarme a mí de paso) os cuento algunos beneficios que conlleva esta excitante aventura:

  1. Si consigues la plaza no tendrás que preocuparte más de ese tema tan jodido llamado conseguir trabajo. No está mal. Si ya es en algo que te gusta, flipas (como es mi caso, en bibliotecas).
  2. Viene bien para conocer leyes que nos tocan a todos. Pero tampoco te pases de listo.
  3. Entenderás mejor algunas noticias que tengan que ver con la Constitución : tribunal supremo, organización territorial y otras cosas sobre las que normalmente tenemos una opinión pero, seamos sinceros, al tuntún o alineadas con nuestra ideología.
  4. Tendrás que tener orden y horario, lo cual ordena bastante la cabeza.
  5. Es un reto, uno enorme, y meterte en ese berenjenal te hará tener un horizonte delante de ti que te motive para el estudio diario (en teoría, al menos).
  6. Disfrutarás del silencio que te da la biblioteca. Vaciar la cabeza de ruido durante varias horas viene MUY BIEN.
  7. Estudiar oposiciones te hará poder esquivar planes que no te apetezca tener como quedar con gente pesada, cuñados y demás personas que ni fu ni fa. La carta de las oposiciones nunca falla.
  8. Ahorras. Mucho.
  9. Dejarás de beber como un gorrino (ver punto 4).
  10. Aprenderás muchas cosas que, lo mismo, te vienen bien en un futuro (espero que nada penal).
  11. Te permite hablar en un dialecto raro de RD, leyes y artículos con otros bichos raros como tú.
  12. El efecto para tu bienestar emocional de cualquier contacto social deseado será multiplicado. No pases solo unas oposiciones, hay gente que no ha sobrevivido.
  13. Tendrás un jardín de bolis, lápices, subrayadores, gomas y otros enseres que puede alegrarte la vida.

Y ya. Sed felices, estudiad mucho ahora que podéis, que luego será tarde.

 

Diablos azules / Lata peinada

¿San Valentín?

Hace unos meses terminé de escribir y organizar un libro. Un libro que se llama Hogar y que celebra aquello que sentimos, aquello que disfrutamos y que también sufrimos. Es un libro de poemas que celebra la construcción de un amor, con todos sus metales, todos sus abrigos.

Fui sincero. No escondí nada en este libro porque, como dijo Neorrabioso: «Aquí se juega a trueno o se juega a nada». Mi vida es mi poesía y no me escondo.

Hoy, varios meses después de aquella radiografía de los dedos besados, de las lágrimas tragadas y las casas caídas, ya apenas vendo libros. Ya no es novedad, ya ha caído del escaparate. Pero este hogar, esta historia, es una historia que permanece, mucho más que sus cimientos. Porque donde se derrumba la vida queda, si hay honestidad, poesía.

Porque la poesía no se destruye. Porque la poesía construye, en su diálogo, el futuro, los hogares que vendrán.

Y aquí un poema que os abre la puerta de este Hogar:

Hogar,
velocidad derrotada,
plato sin reloj ni cuenta
donde no sobrevuela un murciélago el silencio de los sillones.

Nunca nadie cambió tanto de paredes como nosotros,
lo espinoso de las camas manchadas por los monstruos de la noche,
llaves acumuladas en los cajones,
brújulas a medio hacer, derretidas como muñecos de nieve de la infancia,
refugios abandonados.

Buscamos en las calles dónde encajar nuestros cuerpos,
dónde amasar la oscuridad que construya la cueva,
que sea posible pintar con los dedos las paredes.

Se acumulan los libros,
hilos recogidos donde los hermanos pulsan su lengua,
cuerda de guitarra,
instrumento submarino común
y el mapa se hunde desgarrado por alambre de espino
nuestra carne marcada con sílabas de mordiscos cercanos
cuchillos de cocina.

La casa,
aquel animal mítico de muros como vértebras posibles,
animales de bosque,
juego de niños mayores, que encaje todo bien,
cada piedra importa, nada se escurre sobre el musgo.

Así las patrias, los mapas a la medida de los pulgares,
los sudores y el musgo, las arrugas del aquí,
lo compartido,
las marcas de nuestros ojos en la madera posible del tiempo.

 

10 de febrero

 Hay un cántaro por llenar en las raíces de tus manos pendulares y mis

manos-cresta-de-gallo.

Hay un vaso manchado de vino seco,

y el ruido,

aquel el borboteo febril de mi sangre al oler tus pasos

es hoy un lodazal

un cuaderno de hojas arrancadas

un gato olvidado en la noche fría de la memoria.

 

Photo by enfantnocta on Pexels.com

Incendiario, de Bárbara Butragueño

Ni se te ocurra abrir este libro si buscas un libro perfecto, con plan de huida y medido y grito reproducido. Ni se te ocurra porque vas a perder el dinero, el tiempo, y espacio (aunque poco) en tu estantería.
Desatado de forma y de límites, los poemas de @chincheta, ya sean en verso o en prosa poética, llevan marabunta dentro y te arrasan pasando por encima. Se te escapan palabras, vuelves para atrás, joder, qué bueno esto, terminas. Vuelves al principio, ¿y esto? y así se pasan los minutos y las horas.
El libro que publica #Polibea es un libro con astillas en el que Bárbara Butragueño no solo se desnuda, sino que comenta a través de imágenes enlazadas la ceniza de su cuerpo, nadie nunca me enseñó a llorar/y sin embargo parece que el llanto me perteneciera esparciendo su dolor por tus manos.
El libro se divide en tres partes, TURBA, en donde se hace un recorrido del propio cuerpo y se ponen sobre la mesa la muchedumbre interior, los despojos, las heridas y las soledades. Abierta y expuesta a todos los dolores y a todas las penas, limpiar el cuerpo como quien limpia la casa. Exorcismo.
En COMBUSTIÓN aparece un tú que salva en tu cuerpo todo es expiación/y claridad/y enjambre que rescata, que no rehabilita las ruinas, sino que las convierte en hogares. Bestial esta parte, la más lograda.
Y cómo no, CREMACIÓN, en la que se desalojan los cuerpos, una vez más/te marchas, deshabitando/los ángulos del aire, se buscan asideros y esperanza, pero no se encuentra. Soledad y grito.
Vamos a ver, hay una cosa que hay que tener en cuenta. Este poemario requiere de su colaboración como lector, de su inteligencia, de sus cojones/ovarios para comprender lo que es la vida. Quien no haya sufrido, quien no haya sido ojo de huracán de relación no entenderá nada. La poesía de Bárbara no llega entera, pero la parte que llega llena todas las habitaciones y se expande, se te mete en el cerebro y la buscarás en cada índice, en cada lomo. Un subidón, vamos.
Y yo no merezco bailar si no hay lluvia.
y si queréis saber más...buscad el libro, esto es solo un trampolín.

YO, SÍSIFO



Pecho de lata,
eslabón corroído,
pulso inestable del caballo flaco llamado progreso.

Soy Sísifo,
el usar y tirar de días manchados e iguales,
raíz muda y viaje en círculos.

Soy Sísifo
condenado,
estación final del hombre en serie y los sentidos cortados con cuchilla
cauterizados los tendones del amor
tapiadas las salidas de emergencia.

Soy Sísifo y escupo mi nombre a las abejas libadoras que cosechan minutos y producen nóminas
y pequeños grumos de azúcar que llamamos dinero.

Soy Sísifo y grito a los dioses que manejan los barcos,
los semáforos y los buses de línea,
les grito que empujaré su piedra,
descansaré las brújulas y volveré a casa,
que la luz de Mérope en la noche no me ciegue y me guíe,
que en el cerrar los ojos despierte mi cuerpo y se borre vuestra condena,
¡oh, dioses impolutos y tristes!
envidiosos de nuestra angustia,
de esta asfixia llamada muerte y de sus helechos del
placer donde nos escondemos.

Soy Sísifo,
os digo,
el que masca piedra a diario y cada noche Mérope no aterriza en mí
no aterrizo,
todo es un ensayo macabro,
un diálogo de muebles y ruidos,
la escarcha que silencia nuestro deseo como ancla dormida,
el jarabe de las pantallas encendidas,
su trampa viscosa llamada «series».

Soy Sísifo,
el que encontró a Mérope en los arrabales de la ciudad,
en las afueras donde los caminos se abrasan de soledad,
marcaré tu nombre en mi lengua
«Mérope»,
y en cada palabra un incendio con tu olor.

Soy Sísifo,
el perdido, el condenado,
volveré a casa.

(Se puede encontrar en el libro El despertador de Sísifo 🌄)
(Vídeo hecho por Miguel García Torrego - FlowCost)

 

22:30 H.

 

Un trabajador es un esclavo a tiempo parcial.
La abolición del trabajo, Bob Black


El trabajo es un ancla.

y las 7 de la mañana el primer paso de la cadena,
donde la herrumbre cabalga a pesar del sol y su lengua.

En el mar del día los mapas se construyen con los otros que no fuiste,
lo que quedó fuera de casa aquella noche.
Machacar la carne en el mortero para conseguir salario.

Así el cocinero te busca en los estantes de la ciudad,
tu olor escondido en habitaciones volátiles como papeles arrugados,
huir de su mano entrevista de trabajo
quedarte suave:

Sacarle el alma al orégano es un símil
de tu primer día de curro.

(Se puede encontrar en el libro El despertador de Sísifo 🌄)



LIBROS EN 2020 (3)

 🚩La 4ª publicación que apareció fue el libro Dúplex. Es una antología que mezcla a #ilustradores y poetas. La verdad es que fue una experiencia muy interesante porque durante semanas María Abellán y yo curramos para mezclar nuestros lenguajes y la verdad es que el resultado fue muy bueno. Está publicado por Marmotilla ediciones y Alas ediciones

(más info pinchando aquí)

🚩Por último, aún en 2020, a finalísimos, apareció la 5ª publicación del año (¡que se dice pronto!). Es la segunda edición del libro El despertador de Sísifo, publicado por Lastura ediciones. Este libro, que cuenta la angustia por el trabajo repetitivo, la desidia por este mundo sin salidas, precario, parece que os ha gustado bastante y ya se han volado los primeros 300 ejemplares. En esta 2ª edición aparecen poemas nuevos y un prólogo de mi querido Alberto García Teresa. Además, en cada página hay un código QR para escuchar el audio de los poemas leídos por mí.

(Más info en la web de Lastura)

Libros en 2020 (2)

No sé si ha sido por estar encerrado parte del año, para salir mentalmente del estudio de las oposiciones o porque tenía mucha vida interior por compartir, en este 2020 ha habido buena cosecha de libros 🥦🥦📚📚

🚩La segunda publicación que apareció fue el libro Hogar. Es un poemario muy querido por mí, en el que he trabajado mucho y que considero mi mejor libro. Se trata de una historia de amor.

Así, simple y fácil:

Encuentro/enamoramiento🏕

Nudo/amor 🏠

Desenlace/desamor 🏚

También está revisado por Rocío Moreno y el prólogo lo escribió Juan Bonilla.

🚩La tercera publicación fue la publicación en Francia de poemas míos traducidos al francés por Miguel-Ángel Real en la obra colectiva Sémaphore, Revue de la Maison de la Poésie du Pays de Quimperlé 8.

Me hace mucha ilusión esta publicación porque es la primera traducción a la lengua de Camus (que yo recuerde).

Libros en 2020

 No sé si ha sido por estar encerrado parte del año, para salir mentalmente del estudio de las oposiciones o porque tenía mucha vida interior por compartir, en este 2020 ha habido buena cosecha de libros 🥦🥦📚📚

🚩La primera publicación que apareció fue la segunda edición de mi primer libro, Ojo y ventana. Este libro, que fue publicado originalmente por Canalla ediciones, tiene mucho bar, mucha inocencia y mucho respeto por la literatura. Cuando apareció este libro yo era un chaval de 28 años que iba mucho a bares de poesía (sobre todo el diablos azules), acaba de volver de estudiar en Suecia durante un año y estudiaba un máster de literatura y teatro. Estaba tierno, tierno, veía la vida como algo agradable y sereno y no conocía el miedo a la soledad.

La edición se acabó hace meses, es bilingüe español-inglés y tiene formato digital y en papel. Y para que todo estuviera en orden conté con la revisión de Rocío Moreno en la versión en español y Silvia Cuevas Morales para la versión en inglés.

Si queréis leer más, pinchad aquí.

Segunda edición de El Despertador de Sísifo, con Lastura ediciones


Hace dos años y medio yo no sabía nada de las oposiciones en las que ahora ando metido. No me planteaba meterme (ni loco) al estudio de 50 temas, 7 de ellos de legislación. Trabajaba y ahorraba, tenía trabajos más o menos esporádicos, trabajaba de corrector y de administrativo en donde pudiera/donde me quisieran.

En esa época mi lema era «Trabajar para sobrevivir/la poesía para vivir» y me conformaba con desperdiciar 40 horas a la semana con tal de que, después de salir de trabajar, pudiera ser libre. Tapaba parte del río para mantenerme a flote, no hundirme en la incertidumbre de no tener trabajo y, a la vez, seguía habiendo corriente que me mantenía vivo.

En esa aparente estabilidad escribí este libro, El despertador de Sísifo. En el hollín del transporte público, en las marcas de sudor en las paredes de la oficina, en un presente hecho de niebla y libros de poesía en los rincones.

Hoy, mucho tiempo después, mi vida ha dado un vuelco. El río corre suelto porque trabajo cada día por conquistar un horizonte llamado Bibliotecas que me hace feliz. Trabajo en la UAM, ya no existe el óxido y el sacrificio de las 8 horas y Lastura publica la segunda edición de este libro sobre trabajo y poesía que, sin embargo, habla de amor, como todo lo que escribo.

Os dejo parte del prólogo de mi querido Alberto García Teresa:

Jorge García Torrego elude la impostura porque habla desde dentro del conflicto, desde la anulación por el trabajo y también desde la angustia y la incertidumbre del desempleo. No es cuestión de autenticidad sino de que no existe otra posibilidad de enunciación, por más que intenten desplazarnos como imanes cánones de tradición o discursos del mercado, cuando nos siguen determinando el estómago y las manos desnudas. De ahí la honestidad y la valentía de esta propuesta. Porque no juega a los espejismos. Porque no se desliza por el autoengaño. Porque no renuncia, con su propia voz, a mirar la vida y ver cómo nos la roban.


 

7:00

 

La procesión de los que esperamos el bus,
adorar la luz del móvil como si fuera una vela.


La intermitencia de la fe,
la certidumbre de patas cortas que es el WhatsApp,
su atronadora piscina de ruido.


Mirarse dentro los recuerdos para saberse uno y no otro,
cualquiera
de los que te acompañan en la fila.


Y pese a la búsqueda, no poder despejar la incógnita:
no saber si las personas del verbo nacen del yo
del nosotros
o del ellos.

(Disponible en https://lasturaediciones.com/product/el-despertador-de-sisifo-2a-edicion-ampliada/)

Segunda edición de El despertador de Sísifo, en Lastura

Hace dos años y medio yo no sabía nada de las oposiciones en las que ahora ando metido. No me planteaba meterme (ni loco) al estudio de 50 temas, 7 de ellos de legislación. Trabajaba y ahorraba, tenía trabajos más o menos esporádicos, trabajaba de corrector y de administrativo en donde pudiera/donde me quisieran.

En esa época mi lema era «Trabajar para sobrevivir/la poesía para vivir» y me conformaba con desperdiciar 40 horas a la semana con tal de que, después de salir de trabajar, pudiera ser libre. Tapaba parte del río para mantenerme a flote, no hundirme en la incertidumbre de no tener trabajo y, a la vez, seguía habiendo corriente que me mantenía vivo.

En esa aparente estabilidad escribí este libro, El despertador de Sísifo. En el hollín del transporte público, en las marcas de sudor en las paredes de la oficina, en un presente hecho de niebla y libros de poesía en los rincones.

Hoy, mucho tiempo después, mi vida ha dado un vuelco. El río corre suelto porque trabajo cada día por conquistar un horizonte llamado Bibliotecas que me hace feliz. Trabajo en la UAM, ya no existe el óxido y el sacrificio de las 8 horas y Lastura publica la segunda edición de este libro sobre trabajo y poesía que, sin embargo, habla de amor, como todo lo que escribo.

Os dejo parte del prólogo de mi querido Alberto García Teresa:

Jorge García Torrego elude la impostura porque habla desde dentro del conflicto, desde la anulación por el trabajo y también desde la angustia y la incertidumbre del desempleo. No es cuestión de autenticidad sino de que no existe otra posibilidad de enunciación, por más que intenten desplazarnos como imanes cánones de tradición o discursos del mercado, cuando nos siguen determinando el estómago y las manos desnudas. De ahí la honestidad y la valentía de esta propuesta. Porque no juega a los espejismos. Porque no se desliza por el autoengaño. Porque no renuncia, con su propia voz, a mirar la vida y ver cómo nos la roban.


Podéis encontrarlo pinchando aquí 

Ya se ha vendido la mitad de los libros de Hogar ;)

Recuerdo que, cuando estaba terminando de ordenar poemas, maquetando por aquí y por allá, revisando las correcciones de Rocío Moreno o añadiendo el prólogo de Juan Bonilla, aún no estaba del todo seguro: «¿Será una locura autopublicar?, ¿y si me pego una hostia como un camión y me tengo que comer los libros?».

Afortunadamente, me lancé y ahora, tres meses después de que apareciera Hogar 🏠, ya os habéis llevado a vuestros hogares la mitad de los ejemplares. LA MITAD. La verdad es que no sé muy bien qué decir o cómo agradecéroslo. Es la primera vez que un libro mío se vende tan rápido y no estoy acostumbrado. 


Sigo recibiendo vuestros pedidos a través de mi web (https://jorgegarciatorrego.com/) y solo quiero deciros GRACIAS, por estar ahí, por la lectura, la comprensión y la compañía.

Y como digo en mis dedicatorias, «esta es tu casa, pasa y ponte cómodo».

El fotón es de mi amiga Sonia Cuesta).




21 de noviembre




No queda tan lejos aquel gorro apachurrado, ni la sonrisa, ni tampoco la camiseta de @lentourloop, ni mucho menos aquel sol que nos aplastaba y nos hacía felices a partes iguales en Peñíscola. Y, por supuesto, sigue bien cerca @lalorenza_, aunque con menos trenzas, pero con las mismas ganas de vivir.


Era agosto, había bajado la intensidad de la pandemia, y en esa rendija celebramos que aún seguíamos vivos. Son momentos complicados, cada uno se alimenta y se celebra con lo que puede, pero es mejor pensar que cada uno se celebra con lo que quiere, con lo que desea. Que la vida no sea un acto de supervivencia, que sea un acto de celebración y fraternidad.

Porque seguimos aquí, en el medio de lo posible, celebremos, cada día, que seguimos vivos. Como dijo el maestro:

«Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida».

Y ahora, un #poema de mi libro Hogar, con cita de Aurora Luque:

«El amor es la brújula del viaje».
Aurora Luque

Como un sendero,
camino de olor para llegar al trigal de tu pelo,
negra es la lluvia que me ofreces.

Recojo tu melena en mi mano y siento cómo crecen los frutos,
cómo tiemblas,
cómo bajo tus ramas tu labio gotea presencia,
arroyo y sed es tu canto.

Así,
en la oscuridad que me ofreces entramos ciegos en el mar de la noche,
manantial y juego de manos, perseguir tu boca con mi boca,
será imposible el refugio
y serán los cuerpos víctimas y verdugos de esta hambre que no se acaba,
esta hambre ciega que nos coloniza al llegar la noche.

#buenosdías #Madrid #pandemia #literatura #Peñíscola #verano2020☀️ #poesía #reflexión #escritosdeamor #vivirelmomento

Recomiendo... Pessoa




Se dice que Fernando Pessoa tenía varios heterónimos (Ricardo Reis, Bernardo Soares, Álvaro de Campos y Alberto Caeiro son algunos de ellos, pero son muchos más) en los que se refugiaba para decir desde otro punto de vista, desde otra biografía, otros sentimientos.


Por eso, cuando hablamos de Pessoa no hablamos de él solo sino de él y de sus Pessoas, él y sus fingimientos, sus viajes corpóreos y emocionales.

En este breve librito publicado hace más de veinte años por Mondadori y que encuentras en muchas librerías de segunda mano/de viejo aparece una pequeña selección de poemas del propio Pessoa, Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos.

De Fernando Pessoa - Ortónimo, os traigo este #poema:

Tengo pena y no respondo.

Mas no me siento culpado
porque en mí no correspondo
al otro que en mi has soñado.

Cada uno es mucha gente.
Para mí soy quien me pienso,
para otros - cada cual siente
lo que cree, y es yerro inmenso.

Ah, dejadme sosegar.

No otro yo me sueñen otros.

Si no me quiero encontrar,
¿Querré que me halléis vosotros?


Feliz día de los correctores de textos

Celebremos la tilde bien puesta, las normalizaciones, los informes de lectura y las comillas españolas o de pico («») (por poner un ejemplo). Celebremos cuidar los textos, que digan lo que el autor quiere decir, cómo lo quiere decir y que ese sentido llegue al lector lo más fiel posible a lo que quiso decir el autor.

Me dedico a la corrección desde hace ya bastantes años, en parte gracias a mi propia autoformación y en parte gracias a las enseñanzas de @calamoycran, que cuenta con grandes profesores como @iciargom, que me han ayudado a ser un buen corrector (o eso espero).

Para mí ha sido una cuestión de tenacidad, de trabajo, de ponerle cariño a lo que se hace.

Y lo hago aquí, en https://jardinerodetextos.wordpress.com/, y si queréis pasar a saludar/seguir o lo que se os ocurra, sois muy bienvenidos.

Como regalo os cuento la historia de Titivillus, que era un pequeño diablo que, en la Edad Media, molestaba a los monjes que estaban copiando textos a mano. De hecho, todos estos errores de monjes y copistas estarían recogidos en un libro que se leería en el juicio final. Imaginad qué vergüenza.

🌱🌱



Las bibliotecas y yo


En mayo de 2019 me propuse llegar al sueño de ser bibliotecario. Estudiar, aprobar unas oposiciones y cruzar al otro lado, aquel lado que recomienda libros, que memoriza campos MARC 21, que cataloga libros, que ojea y hojea. Que no vive por los libros ni para los libros, sino para crear y alimentar lectores.

He rellenado muchas hojas con esquemas y términos, he pasado muchas horas memorizando leyes, memorizando temperaturas idóneas, parásitos que comen papel y leyes que protegen este mundo. También he pasado 540 horas teóricas formándome y aprendiendo de un profesor excelente y de unos compañeros apasionados y llenos de libros. Y al final, creo tener la llave que hace que los libros llamen la atención de los lectores, tanto a los de dentro como a los de fuera de la biblioteca.

Y por fin, este jueves, día 15 de octubre de 2020, un año, cinco meses y quince días después, empecé las prácticas del certificado en Prestación de Servicios
Bibliotecarios en la biblioteca municipal de mi pueblo, Miraflores de la Sierra.

Como premio atendí a un lector, un chaval de unos 7 u ocho años, que sacó un Mortadelo, como hacía yo de pequeño, y sin que lo supiera, me hizo una persona feliz. Modestamente y contenido, pero feliz.

Este es mi camino, está entre libros y seguiré caminándolo.

Poema de Hogar

Joseph Lorusso


Tu boca,

precipicio y ventana dulce,
ola recogida en el viento y todo caía.

Tu boca pequeña,
escribo tu boca y en mi boca un latido,
tu boca el territorio y mi boca los pies desnudos.

Tu boca suave,
tu boca suave donde besar es coser
donde besar es un columpio,
donde besar es submarinismo,
donde tu boca es un perfume y mi boca un lazo en tu corriente.

Reímos y nos besamos,
tan llenos,
rebosa mi boca con tu boca,
regadera,
animal marino,
geometría de alga y espuma,
tus labios donde siempre llegan olas,
tus labios de palmera,
tu labio 360 grados es mi cuerpo,
tu boca como un pararrayos,
refugio,
jardín y refugio tu boca,
lluvia horizontal,
tu lengua y mi lengua cautivas en el océano,
rodeadas,
tus ganas y mis ganas,
fricción de frutas,
objetos delicados y rotos que quedan suaves al caminar tus dientes,
recorrer tu boca a ciegas con los ojos de la lengua,
te beso, te beso, te beso y estás aquí,
tan pegada ya,
tan pegada siempre a mi recuerdo que pongo en este blanco
como una viva cicatriz de saliva,
un recorrido de zahorí.

¿Qué buscar en tu lengua,
qué buscar en tu boca,
qué buscar en la oscuridad de tus ojos cerrados por el calor
por el sol de tu boca?

Cierro los ojos para proteger las retinas,
no quedarme ciego
los ojos en la boca
así buscarte y besarte,
así empezar cada día,
así empezar el mundo.

(De mi libro Hogar 🏠🐦🏚https://jorgegarciatorrego.com/hogar/)

Presentaciones de Hogar

Ha llegado ya mi nuevo libro, que se llama hogar porque es un hogar. Porque tiene ladrillos y ventanas, puertas y camas. Tiene la espuma que lava los platos y la espuma que nos despierta por la mañana o nos afeita. Es un hogar porque resguarda, porque escribirlo me ha hecho entrar en calor y dejar la intemperie. Pero, si me salgo de esta casa y miro hacia arriba, me da por pensar. En 2014 saqué mi primer libro y, en 6 años, 5 libros publicados, y...¿tenía tanto que decir?, ¿por qué tanta prisa?, ¿por qué no convivir un poco más de tiempo con cada libro, macerar el placer, el dolor? Pues me/os contesto: por necesidad. Porque un libro escrito es un libro parido y es un libro hecho. Un libro que descansa en las baldas de las tripas es un libro que busca aire y no tiene aire, es un libro que busca otros ojos que lo lean y, si no, pierde forma. 

Voy a estar presentándolo por aquí y por allá, si queréis venir a conocer mi casa, lo que tengo que decir, pinchad aquí para más señas.


 



 


Teaser de Hogar, próximo libro

En unos años, cuando este libro por nacer, Hogar, quede en el pasado y su recuerdo sea una vértebra que diga mi nombre, yo diré: Escribí la verdad a pesar del tartamudeo del dolor. Escribí la verdad a pesar de la quemadura del amor. Rodeé la verdad, me escribí en un libro.