Llevaré unos diez años, más o menos, comprando #Eljueves. Algunas rachas con más intensidad y otras con menos. No podía leer #CharlieHebdo porque, entre otras cosas, no hablo francés con la facilidad que debería. Creo que, por trayectoria, estilo y calidad, son publicaciones similares (teniendo en cuenta las características del público francés y español, muy diferentes) y, por eso, siento que el asesinato de estas 12 personas significa, de cierta manera, un asesinato a todos aquellos que nos hemos acercado alguna vez a este tipo de publicación irónica/humorística/crítica/democrática en cualquier idioma o cualquier parte del mundo.
No es un ataque a los que mandan, a los que están por encima, a los que imponen y no escuchan, a los que se pliegan a las imposiciones económicas de cualquier tipo que hable inglés y que tenga dos duros. No, no han atacado a los que controlan todo. Tampoco han atacado al rey, ese mismo que hizo cerrar dos veces la revista #Eljueves porque no le gustaba cómo salía en la portada. Sí, dos veces. La primera el 18 de julio de 2007, cuando La Audiencia ordenó retirar todas las revistas (120.000) de los estancos de toda España e investigar el suceso.
La segunda vez, hace menos de un año, en junio de 2014, (aquí toda la historia) y que supuso que la empresa editora de la revista "se bajara los pantalones" ante una portada de la revista y ordenara que la cambiaran por otra en la que salía Pablo Iglesias. Este decisión, como ya sabréis, supuso que la mayoría (y, en muchos casos) los mejores humoristas de esta revista histórica decidieran abandonar el barco del "derecho de cerrada-pernada" que imponían desde altas instancias.
Por ello, y porque #Eljueves también se ha reído de mí, por cultureta, poeta o lo que sea, defiendo la libertad de expresión. No MI libertad de expresión. Defiendo que #Larazón publique aunque, según mi opinión, pocas veces tengan razón. Defiendo que ABC publique o que cualquier programa tipo economía haga burlas a personas públicas que me resulten simpáticas. Defiendo la democracia porque soy demócrata, no porque en ella se diga lo que yo quiero oír, sino porque en ella todo el mundo se puede expresar.
Lo del miércoles no fue un ataque religioso, fue un ataque totalitario. Como totalitario fue Franco, Stalin, Sharon o todas las personas que en una democracia censuran a los que no opinen como ellos.Aquí no nos han puesto bombas, pero también han intentado borrarlos la sonrisa y la crítica.
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Comentario a película Skylab
Cuando vi la película Pequeña Miss Sunshine, aquel fenómeno
que encantó a todos hace ya unos añitos, me reí mucho, como casi todos, creo.
Esa intimidad que consigue, la complicidad entre los diferentes caracteres que
aparecen en el film hacen que el espectador se involucre y le nazca la risa
desde dentro. Vale, El Skylab, de la
talentosa Julie Delpy, supera a la
familia de la furgoneta amarilla en cuanto a credibilidad y cercanía y, a
veces, en cuanto a lirismo y humor.
Se trata de una crónica familiar
autobiográfica desarrollada en 1979 en la que
Albertine, de diez años, y sus familiares se reunen la casa de la
abuela, en la costa de Bretaña, para celebrar su cumpleaños. Albertine, la
protagonista y que representa a la propia Delpy en el film, es la que más cree
en la caída del
Skylab, un satélite que está a punto de estrellarse con la tierra y que por
algún tipo de mala suerte inevitable, la niña cree que caerá sobre esta casa
enorme y tranquila en medio de la nada. La amenaza irreal del Skylab hace que
los sucesos cobren una dimensión enorme, última para la niña, ya que tras una
noche mágica con un príncipe azul y surfero, abandona el mundo y la mesa de los
niños para encontrarse en un difuso y incómodo lugar que se llama adolescencia.
Los descubrimientos de Albertine se irán mezclando con los de sus familiares,
con los que en un fin de semana veraniego verá cambiar todo su mundo.
El Skylab sabe posicionarse en un lugar muy íntimo que podemos
compartir todos los espectadores, la familia, y desde allí hace un retrato complejo
pero a la vez cotidiano en el que todos nos vemos identificados y donde pasamos
un buen rato viendo las discusiones en la mesa, la curiosidad de los niños, el
catálogo de recursos para ligar del primo de Albertine o las contradicciones y
autenticidad de unos padres anarquistas que son de lo mejor de la película.
Como dice la propia directora, para mi el
cine es intentar que las personas olviden la realidad exterior, y por ello,
durante la hora y cincuenta y tres minutos que dura la película te sentirás
como si estuvieras viviendo un fin de semana familiar a la vez que pasas un
buen rato con esta fresca y excéntrica familia.
Título
original: Le
Skylab
Fecha
de estreno en España: 27 de julio de 2012
Duración:
1
hora 53 minutos
País:
Francia
Director:
Julie
Delpy
Guión:
Julie
Delpy
Reparto:
Eric Elmosnino (Jean), Noémie
Lvovsky (Monique), Aure Atika (Linette),
Bernadette Lafont (Mamie), Emmanuelle Riva (Mémé), Sophie Quinton (Clémentine) además de
la propia directora, Julie Delpy.
Premios:
Premio
Especial del Jurado en el Festival
Internacional de San Sebastián 2011
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