Islas divergentes

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¡Aquí hemos venido a jugar! (publicado originalmente en Senda Norte en mayo de 2024)


El pasado 13 de abril, en el Centro Comarcal de Humanidades Cardenal Gonzaga de La Cabrera, se celebró y se jugó el II Maratón de Impro Sierra Norte. Pero, antes de nada, ¿qué es eso de la impro? Pues te cuento que la impro (improvisación) es una técnica teatral en la que, a partir de unas indicaciones simples, una acción teatral comienza, con ganas de probar y sin miedo a que “salga mal”. Se basa, más que nada, en pasarlo bien, en divertirse sin miedo “al fracaso”, al “qué dirán” y a tantos otros frenos que sobre todo hemos ido acumulando de adultos. Es, básicamente, una burbuja de tiempo y espacio en mitad de la adultez para volver a ser un niño.

 

El encuentro fue organizado por la Asociación P.L.A.Y. (https://asociacionplay.org/ en internet), que lleva ya unos cuantos años trabajando en la Sierra Norte. Coordinado por París Uki y Verónica Regueiro el Maratón también contó con el apoyo de múltiples actores de compañías de improvisación de varios lugares de España como Zaragoza, Madrid, o Tenerife, además de todo el público que acudió al Centro y que fue invitado a participar en cada actividad (y que se lanzaron al escenario con poca o ninguna timidez, la verdad).

Y os cuento que el encuentro fue un éxito. Y no solo porque las entradas se acabaran días antes del evento, sino porque el maratón duró 6 horas (desde las 16:00 horas hasta las 22:00), con sus pausas y sus piscolabis, y a nadie se le hizo pesado porque entre carcajada y carcajada el tiempo pasó volando. A mí en particular me pareció muy divertido porque en ningún momento tenía la sensación de saber lo que iba a pasar, porque me sentí identificado con el actor que hace un momento estaba a mi lado en la butaca y que un segundo después estaba haciéndome reír sobre el escenario o porque alucinaba con la rapidez mental de algún improvisador para sacar la risa donde no la esperaba.

 

Desde este pequeño rincón del Senda Norte que es mi columna mensual quiero agradecer a todos los organizadores y a los trabajadores del Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte que hicieran posible este encuentro y ojalá pueda repetirse muchos años más. Gracias por las risas, por el juego y por vuestras ganas de pasarlo bien.

 

¡1, 2, 3… Impro!

 

día de la poesía/

Dentro de poco es el día de la poesía. Y a mí me gusta acordarme de que hace 9 años hice un recital en el Centro Comarcal de Humanidades de la Cabrera y no vino nadie. 0, ninguna persona. Aún así, recité a la gente que salió del teatro esa tarde 🎭 y no fue mal, vendí algunos fanzines.

Y hoy, 8 años después, aquí estoy, con 5 libros publicados y más de 1000 ejemplares vendidos. En esto de la poesía hay que ser muy pesao y seguir escribiendo, pase lo que pase.

Nuevas presentaciones de Cercanías en MADRID, CIUDAD REAL Y LA CABRERA

MARTES 4 DE OCTUBRE, MADRID
SEMILLAS DE POESÍA, 20:00h, La inquilina, Calle Ave María 39, Lavapiés, MADRID




SÁBADO 8 DE OCTUBRE, CIUDAD REAL
Junto a JAVI GOMIS en La Madriguera, 20:30h, C/Toledo 53, Ciudad Real



SÁBADO 15 DE OCTUBRE, LA CABRERA
Junto a Manuel Álvarez Ugarte, en Avenida de la Cabrera 96, La Cabrera, 19:00h


Crónica del concierto que el pasado sábado Manuel Álvarez Ugarte y sus músicos amigos dieron en La Cabrera, presentando Jacarandá





Se atan las algas a un tambor que las libera y las sacude. Se agita una guitarra y comienza un río. Alguien mete el pie en la arena y encuentra un latido de cuerdas. No queda huella cuando cruza la tormenta de lluvia caliente. Quizá dos grados más en el oído, quizá kilómetros en la memoria. Aquí nadie se pisa los pies, buceando se comparte el aire y el hueco que deja el silencio. Los animales dormidos despiertan sus cuerpos y salen de su cueva  espectadora.

No te da tiempo a preparar el oído y pasa ella, un suspiro, en medio del muro de ruidos, como un recuerdo al que limpias de arena. Ella es la madera aprendiendo a andar, le pasa la canción por la cuerda, y la afila.

Hay una orilla donde se celebra el cuerpo, cuando las olas se despiertan.  Hay un ritual inexacto de peces y fuegos, volver la cabeza a la médula y encontrar una guitarra riendo.

Tenemos sed, la sal nos baña y los huesos se revuelven antes de la ruina. Los troncos hundidos y tiernos caen lento al fondo del río, les nacen cuerdas como venas o paracaídas.

La música navega pasos y aliento por los brazos, no hay horizonte para quien ya está abierto. Hay algo en mis dedos parecido a sus dedos hasta que suenan y me convierto en huella. El sonido trance que sonríe de puntillas.

Cuando un artesano se lava las manos, el agua escucha la música de mi amigo Manuel