Islas divergentes

Mostrando entradas con la etiqueta LOS POEMAS DEL BASKET. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LOS POEMAS DEL BASKET. Mostrar todas las entradas

POEMAS DEL BASKET: 5. PÍVOT


 Dikembe Mutombo

Y todos sobre ti como si fueras un mulo enorme,
el previsible,
el que te ayuda en los bloqueos y nunca pide nada,
el que come rebotes y nunca pasa hambre
el que no necesita puntos, salvo para las heridas.

Que no te enfaden, pívot, porque de tus bíceps nacieron los mates,
nació el crujir de los aros
apareció el golpe seco
en los tableros.

Que sus juegos y sus danzas no te muevan,
gigante
porque tú eres el héroe que nadie conoce
el que tiene cicatrices donde nacen rebotes y tapones
donde nace
el calor de la victoria.

POEMAS DEL BASKET: 4. ALA-PÍVOT


Dirk Nowitzki

Tu músculo aprendió a bailar
tus centímetros se salen por las costuras de tus dedos
aprietas el triple hasta que revienta la zona,
y no sabes mantener el orden
guardar las formas
ser montaña o lanza
flecha o martillo.

Ala-pívot que saliste de la zona y nunca volviste,
que dejaste solo al ogro porque te salió ala
y un arco
en el ojo.

¿Volverás algún día a inflar el músculo?
¿Romperás el arco
de los tres puntos?

¿Cuántos partidos necesitas romper con dinamita
 para volver a la clase de los rinocerontes
de los pívot sin ala
de los armarios con brazos
de los que nunca cerbatana por si acaso?

POEMAS DEL BASKET: 3. Alero


 Carlos Jiménez

Que llegas desde lejos y tuyo el rebote
¿y este quién es?
te dicen los dromedarios de la zona.

Que eres de estrella
y plano
que se jode la pista
y tú la arreglas
que secas a la anguila con el aguijón
en la muñeca,
que no importa desde dónde
que tú siempre la enchufas.

Alero que eres un currito
alero de sueldo mínimo
de canastas mínimas
de revolcón generoso que te pegas contra todos
pegamento que todos quieren
que te quedas en la sombra mientras el asesino brilla
pero tú y tus tendones levantan al de cincuenta
de su asiento barato
en la grada.

LOS POEMAS DEL BASKET: 2. Escolta


Nikola Loncar

Tú calientas el látigo
y la muñeca
cuando otros mueven sus tobillos
y sus cuellos de corderos.

Te dicen que la pases
que juegues en equipo
pero tú sabes que la derrota es tuya
que la victoria es tuya y que el arma está en tu mano,
que ya no hay marcha atrás
que el balón está en el aire
y no habrá naufragio ni rebote
tan solo cinco cuerpos fríos
sobre la pista.

LOS POEMAS DEL BASKET: 1.Base


  Steve Nash


Porque la pelota está de paso,
porque no es tuya
porque hay cuchillos en la zona,
y tú miras desde lejos.

Porque el alero dribla y se queda solo al borde
del triple
y te mira
con el ojo rojo del que no perdona:

“toma,
para ti y los dos felices”
que decía Magic,
y tú ya vuelves
la generosidad más alta
y la canasta suspira
con su lengua de redes.