Lavapiés, soy tu hijo, arrópame en tu alma de
hormigón.
Barrio bohemio, soy cada pintada del GNIO en
tus fachadas.
Barrio humilde, soy una india ecuatoriana con
larga melena azabache: cargando fardos.
Beato de San Cayetano, soy tu guerra entre
bandas.
Socorro del borracho, soy tu teatro
alternativo.
Barrio entre colinas, soy el ogro que acosa a
los turistas.
Cueva del duende, soy el viejo que jura que en
el pasado eras mejor.
Corazón de revolución, yo encendí la mecha que
incendio los Escolapios.
Casbah laberíntico, soy el marroquí de pelo
blanco vendiendo tambores en las terrazas.
Zulo erótico, soy gay, soy lesbiana, soy
bisexual, soy libre.
Barrio del cartón de tinto, estoy borracho, tirado en el suelo.
Escenario del libre amorío, estoy muy guapa.
¿No te das cuenta?
Alma impía y pagana, estoy en la boca del
metro; aguardo a mi amor.
Campo de refugiados, te hablo con duro acento,
pero tu corazón entiende.
Ágape políglota, un Dhurum, una somosa y un
sancocho, para llevar.
Casa de empeños, soy la china en el todo a
cien y su primo en los ultramarinos.
Guardería del espíritu frágil, míranos en el
parque del Casino, míranos jugando en paz.
Mezquita bajo la catedral, oramos de pie, de
rodillas, de todo corazón.
Lavapiés: madre aceptadora del disparejo,
madre elástica de todas las naciones,
soy tuyo y te amo tal como eres, somos tuyos y
te amamos en tu desesperada belleza, Lavapiés haznos hueco en tu vientre en el
siglo 21.
Hermanos, hermanas bailemos todos juntos en la
acera; que empiece la canción.Se pueden encontrar más poemas de Rafael aquí.
