Islas divergentes

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Ella y sus besos




Eduardo Anievas Cortines


Me besa
Y  aspira como si solo tuviera polvo en los labios
llevándose todos los lunes rotos
que no pasé con ella.

Besando me llega a los rincones
Me llega a las explanadas de la lengua
Aspirando.

Y ella aspira fuerte
tan fuerte
que se me encienden los aspersores
y se me empapa el cielo
de la boca.

Vivir muerto y morir inmigrante





Eduardo Anievas Cortines



Hoy han encontrado a X inmigrantes muertos en las costas de Algeciras,
X inmigrantes muertos que no tuvieron Blackberry ni flores,
X inmigrantes muertos que no podrán vender Cds piratas.
X inmigrantes muertos que no podrán servirte
entregarte,
darte
regalarte
ni ser ya los puntos negros de la calle
ni tus esclavos.

X inmigrantes muertos que nunca tuvieron cara,
X inmigrantes muertos que nunca compraron (ni robaron),
X inmigrantes muertos que no podrán ser maniquís del Zara.

Hoy han encontrado a X inmigrantes muertos en las costas de Algeciras,
que son carne,
como nosotros,
que se comerán los gusanos.

Fortuito


Eduardo Anievas Cortines


 Disculpe,
se le ha caído la médula en mis ojos,
y he chorreado la acera.

Siento molestarla, pero su pasear es amarillo
tirando a limón
y yo le noto el olor.
Desde que tropecé,
con sus corolas, sus ojos,
la vida es otra.

Pero aún
hay coches y chaquetas
todo corre por el gris
incluso tu envés de granizo duro
que se lanza,
y huye
se desliza
caracola de sabor
impúdica reventadora de cotidianos,
dejándome
aquí,
blando y febril,
hablando solo.