Dikembe Mutombo
Y todos
sobre ti como si fueras un mulo enorme,
el
previsible,
el que te
ayuda en los bloqueos y nunca pide nada,
el que come
rebotes y nunca pasa hambre
el que no
necesita puntos, salvo para las heridas.
Que no te
enfaden, pívot, porque de tus bíceps nacieron los mates,
nació el
crujir de los aros
apareció el
golpe seco
en los
tableros.
Que sus
juegos y sus danzas no te muevan,
gigante
porque tú
eres el héroe que nadie conoce
el que tiene
cicatrices donde nacen rebotes y tapones
donde nace
el calor de
la victoria.
