donde tu belleza es madriguera en el grito de la ciudad,
una concha, una mano aprendiendo a nadar en la noche.
Somos esta suma de ríos, amuleto escondido,
limpiar la casa y mantener el cuerpo sucio, vivo,
multiplicado en la magia de la ducha donde no acaban los brazos.
Ensayo de mar en la espuma cayendo por tu espalda
como una catarata perezosa:
nieve ardiendo al caminarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario