Islas divergentes

Poemas pequeñoburgueses, de Juan Bonilla

tenía guardado para un momento especial el último libro de Juan Bonilla (Jaén, 1966) “Poemas pequeñoburgueses”, publicado por la editorial Renacimiento. Ya sabéis cómo son estas cosas; almacenar libros deseables, leíbles, aceptables, e ir leyéndolos a veces por azar y otras, como en este caso, por voluntad. Darse el capricho. Y bueno, ya que me tengo que chupar dos horas de bus al día para ir a trabajar, quise tener mi momento con Bonilla a las siete de la mañana.  Llamadme loco.

Lo último que leí del poliédrico escritor fue “Hecho en falta”,  una antología de sus mejores poemas publicada por Visor en 2014, y cuando me topé con “Poemas pequeñoburgueses” en la librería Pasajes no me lo pensé. El sabor de aquellos poemas certeros lo tenía aún muy presente.
Lo bueno que tiene Juan Bonilla es que no sabes “por dónde te va a salir”. Maneja la novela, el ensayo, la poesía y el relato y esa capacidad para los malabares capacidad hace que cada obra suya sea una mezcla de cada una de las otras “artes”. Como lo de las trazas de frutos secos, vamos.




Este comentario lo estoy escribiendo a bote pronto. Así, recién cerrado el libro, digamos, y el gusto (aún no se ha convertido en regusto) que tiene es de melancolía. El autor jerezano, que ha sido publicado en una edición muy cuidada, grande, DINA5 o cerca por los sevillanos de Renacimiento, divide en tres partes esta nueva muestra de potencia controlada en las letras. Sin derrapes pero apurando las curvas:

1.        Poemas pequeñoburgueses

En esta primera sección Bonilla nos muestra una vertiente apenas desarrollada en sus libros: la vertiente política. A ver. Tampoco es que sea una poesía “proletaria”, combativa, sino que desarrolla núcleos de conflicto que tenemos todas las personas y que se asocian a un ámbito social o político, pero que, en realidad, corresponden más a un entorno humano o psicológico, como en el poema que abre el libro:

Herencia
Nieto de proletario, hijo de proletario,
me enseñaron muy pronto la misión fundamental de todo proletario:
hacer lo que haga falta
(…)
para dejar de ser lo que viniste a ser,
un proletario.

Claro que Juan Bonilla toca temas políticos, pero siempre desde el punto de vista del individuo, nunca del grupo, lo común, sino lo complejo de cada uno, y por eso, un poema aparentemente muy político como puede ser el del “Policía antidisturbios” es filtrado por el ojo del poeta para que incluso lo brutal cree controversia y contrapié:

Lo llevo en algún punto del cerebro.
La porra amenazante por mi bien.

o en el poema “campaña electoral”:

Prometen lo de siempre:
futuro, que es el tiempo
en el que habla la muerte.
(…)
Toda revolución
acaba siempre en un Napoleón.

Pero, salvo estos dos poemas más “combativos” (su manera), el resto de poemas de esta primera sección tratan del paso del tiempo (“Apuntes de Bachillerato”, “La realidad no es todo lo que hay”, “Paréntesis”, “Por regresar”, “Ya no más” y “El río”), ese terreno fértil donde Bonilla visita el tiempo pasado, los cimientos del hoy para desenterrar los porqués con el olor a Je me souviens de Perec o de las canciones memorizadas hace años, los cromos, la intensidad del juego. Y sabe lo que hace porque no se oxidan esos recuerdos. Todos tenemos nuestra caja de recuerdos imposibles.

Esta visión de la política, del pequeñoburguesismo¸ con nuestros pequeños cimientos únicos hacen que podamos seguir hacia delante, que no nos desmoronemos del todo por lo plano del presente.

2.      El día de regalo

Poema largo, en mi opinión más cerca del relato que del poema, ¿pero sabes qué? No tengo nada más que decir de esta sección salvo que lo leí tres veces seguidas y me despertó más que cualquier café del mundo. Disfruten. 

3.      Cincuenta años de éxitos

Aquí Bonilla vuelve a jugar con la melancolía, con el recodo de la biografía, sus intersticios. 25 años de éxitos fue el primer libro que publicó, en 1993, cuando tenía apenas 25 años. En esta sección el poeta suelta la traca final. Desde el inaugural “canicas en un bote”, en el que revisita aquellos momentos que merecieron la pena:
…canicas metidas en un bote de cristal
sosteni´´endose las unas a las otras.
Si las vuelco se esparcirán por el suelo
y al recogerlas ya no se sostendrán como se sostienen ahora
y alguna se perderá para los restos…

todas se perderán para los restos.

o en el poema “Gala”, en el que el escritor entrega sus propios premios o el novedoso “Secta de los viles”, en el que habla con su cercano Maiakovski, con el que ya tuvo una larga relación en su libro “Prohibido entrar sin pantalones”, y así llegamos al último poema “Epitafio de cualquiera”, en el que Bonilla celebra la vida sin paliativos. Coge a todos aquellos personajes que nunca llegaron a ser secundarios, ni siquiera figurantes, y los celebra. Celebra la rutina, lo pequeño, lo cuidado pero también lo aburrido. Y lo hace porque, pese a la monotonía y el sinsentido de la mayor parte de la vida, esta deja un poso fértil de felicidad y otro de esperanza:

Da igual. Me cambiaría por ti
(…)
tienes un cuerpo, puedes sentir cómo cabalga el tiempo
(…)
Eres una maraña de recuerdos
irguiendo al infinito una conciencia.

Bueno, y volvamos al todo. Volvamos a mirar desde arriba el libro para ver qué, para ver cómo Bonilla nos ha hecho lo que nos ha hecho. Y yo os puedo comentar, que este “Poemas pequeñoburgueses” es un manifiesto, una proclamación, una constitución. Aquí, en estas 73 páginas se articula una muestra de cómo las ideas y las cosas no pueden ir por separado, no van, se quedan frías y se pudren. Aquí podemos ver cómo las cosas, el día a día, el pan, los periódicos, los juguetes, los cromos, toda esa pléyade de cosas aparentemente consumibles e inocuas nos hacen, de facto, cambiar nuestra configuración interna y más profunda. No te fijes en los ideales, en las proclamas, en lo etéreo, fíjate en el aquí, los detalles.
El más pequeño sacapuntas se puede incrustar en el cerebro de nuestra emoción y nunca más podrás sacarlo de ahí. Este es el secreto que Bonilla nos cuenta. Ale, sí, es un spoiler, pero es que este libro hay que leerlo con mucho cuidado. Saboreando.



Disfrútenlo, vuelvan a sus escondites preferidos.






JUAN BONILLA
POEMAS PEQUEÑOBURGUESES
EDITORIAL RENACIMIENTO
73 PÁGINAS

14,25€






Vídeo de presentación de Cercanías en Torrelaguna

Aquí os dejo el vídeo del recital que hicimos mi amigo Manuel Álvarez Ugarte y yo en Torrelaguna el pasado mayo en la presentación de Cercanías.

Sí, fue hace tiempo, pero así sabe mejor. Ojalá que, pese a la distancia y la pantalla, estos poemas os sean cercanos. 


Poesía que se ve

Paloma Corrales y Santiago Tena

Hace ya cinco años que empezó el programa Con Versando del canal VeoGuada, un medio de comunicación en internet dirigido por la periodista y poeta Paloma Corrales. 

Gracias a este programa, en el que se entrevistaba a grandes poetas de la actualidad recordando a aquel ya mítico A fondo de Joaquín Soler Serrano, mucha gente tomó contacto con grandes poetas que eran poco conocidos. Afortunadamente, algunos de ellos como Ana Pérez Cañamares, Gsus Bonilla o Elvira Daudet han conseguido ser más leídos, pero en su momento esta plataforma supuso un gran avance en difusión y calidad de la poesía. Desgraciadamente, apenas duró un año, pero la estela que nos dejó para poder aprender es muy fértil.

En mi pequeño cacareo de la GallaCiencia agradezco el esfuerzo, el cariño y la pasión de todos aquellos que formaron parte de Con Versando

Aquí os dejo el listado de poetas entrevistados y el enlace a su entrevista:
























llegarás a buscar libros para regalar y

Óscar Aguado
Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker
2016
13€

el primero es todo un clásico en este mundo de alimentar a las bestias. Quizá deshaga los muñecos de navidad de tu porche, pero también dinamita para la cal del corazón. En un mundo para el hombre de hojalata, de Óscar Aguado, publicado por ya lo dijo Casimiro Parker, se mezcla lo sano con lo enfermo y se produce el milagro. ¿Libro? para regalar a los que no temen a la poesía, a los que no leen de atrás a delante ni llevan las antinieblas en el coche. Conocer al ¿gato? Cosimo, leer poemas que hablan de fútbol, de la vida, del humano diagonal que cruza el mundo y aquí queda su aventura, separada en días, en sensaciones. Este libro me recuerda a aquel Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza, pero mejor. Yo que sé, pero vamos, compren este libro a sus seres queridos (e inclúyanse en dicha lista). 

15 de Diciembre

"No, señores. Mi gato no es mi hijo. Es más. Yo soy su gato. En su planeta los gatos somos nosotros. Un poco perros, un poco hombres, un poco gatos. Si pudiera hablar, yo maullaría. Si pudiera escribir, yo me lamería la pata o caminaría por el pasillo..."

Francisco Umbral
Editorial Austral
2015
8,95€

Hablo de soledad
porque estoy solo. 
Soledad es un pez que nada el tiempo, 
la soledad es una puerta abierta
que da a puertas abiertas
y vacías.


Os juro que es el primer poema que he encontrado al abrir el libro Obra poética (1981-2001) de Francisco Umbral, publicado por Austral. Imaginen. Imaginen el resto, como si empezaran ahora mismo las vacaciones, como si esto fuera el primer beso. Joder. Imaginen que no han visto aún El Padrino. Joder. Si no han leído este libro me da envidia, mucha. Lean, si les gustó Mortal y Rosa, lean este libro. Dejen entrar a su casa al señor Umbral con sus poesías como bailes de ciego. El tío está desatado y todo es bueno. 


Gsús Bonilla
Ediciones Liliputienses
2016
9€

Sí, esa es Tirma, la que vive en casa como verso suelto. Y Viga es su libro preferido de esta selección porque Gsús Bonilla son arañazos como los de Tirma, sabe de qué va este rollo y por eso la sintonía. Arañazos, digo, cercanos, cariñosos. Poemas que hacen daño y te dejan ahí, sangrando un poco pero algo más completo, más metido en el río. No sé, los regalos deben tener ese punto de necesario, esa franja de amargor que nos pide otro trago de vida, de cerveza. 

LA HERIDA

Me limité al poema. 
La sangre no es 
sino limitarse a la escritura. 

Acomodar el bozal.
Herirse al afeitarse. 


Juan Mayorga
Editorial la Uña Rota
2014
25€

Y dirán, ja!, 25 pavos, dice, ¡que yo no tengo pasta! pero yo le digo que haga un esfuerzo, que la gente se merece que la cuiden, que le hagan un masaje en el cerebelo de vez en cuando, y en este libro encontrarán historias variadas, desconcertantes, misteriosas, más allá de lo físico y en el limbo del relámpago emocional. Juan Mayorga es un crack. Los amigos de la Uña rota decidieron juntar lo mejorcito y sacarlo en un libro. Aquí lo tienen. Aprovechen. 

Piotr Kropotkin
Pepitas de calabaza
2016
21€

Vamos avanzando en las recomendaciones navideñas y llegamos a este libraco rosa, que huele bien, que encaja bien en todas manos, una joya. En El apoyo Mutuo el colega Kropotkin (acuérdense, Bakunin y Kropotkin, esos genios anarquistas) nos enseña su trabajo de campo, su currazo estudiando la biología, los hábitos de los animales y de las civilizaciones primitivas y cómo estas, en contra de lo que los sucesores de Darwin indicaban, se agrupaban para ser más fuertes y derrotar a enemigos u situaciones adversas. Lo colectivo frente al superhombre y el Aznarismo. De verdad, un libro necesario. 

[...] Las especies animales en las que la lucha entre los individuos ha sido reducida al mínimo y en las que la práctica de la ayuda mutua ha alcanzado el máximo desarrollo son, invariablemente, las especies más numerosas, las más florecientes y más aptas para el progreso. [...] En la práctica de la ayuda mutua, cuyas huellas podemos seguir hasta las más antiguas fases de la evolución, hallamos el origen positivo e indudable de nuestras concepciones éticas; y podemos afirmar que el principal papel en la evolución ética de la humanidad fue desempeñado por la ayuda mutua y no por la lucha mutua. En la amplia difusión de sus principios, incluso en la época presente, vemos también la mejor garantía de una evolución aún más elevada del género humano.

Ana Pérez Cañamares
Ya lo dijo Casimiro Parker
2016
13€

Mi sentido de Ana Pérez Cañamares es el de la vista. La capacidad de observación, paso previo a la degustación-acción-sublimación, hace que ponga la letra en la veta precisa. Poemas míticos ya como Capitalismo o el poema "que soy libre, me dicen" nos muestran a una poeta a pie de calle, ojo abierto y pecho descubierto. Pues bien, ese ojo ha entrado en casa, se ha posado en la ducha, en el sillón, en la arruga del marido, en la casa. Ana Pérez Cañamares ha hecho un libro casero, con lo que eso cuesta, y ha conseguido seguir siendo combativa, luminosa y compañera. Toma ya. Una buena opción, sin duda, para regalar a aquellos que aman. 

&
Cuando me coges la cara 
entre tus dos manos
me parece que calmas
una sed muy antigua.





José Baena
Ruleta Rusa Ediciones
2016
12€

El último libro que voy a recomendar, el último que deben comprar, señores y señoras lectoras, es Una grieta entre tus pies, de José Baena. Este poeta, al que he visto recitar en diferentes tarimas y en diferentes estados de emoción, ha conseguido un libro EMOCIONANTE. Y es así porque te das cuenta en el desembalaje del poema que Baena es un buen hombre. No voy a entrar aquí en el debate de "¿Se puede escribir buena poesía siendo un cabronazo?" En este caso la ecuación inversa se cumple. La delicadeza con la que acuna los poemas te hace querer escribirle al whatsapp y quedar con él, que te haga algo de lo que hace con los poemas. El primer libro de un gran poeta que seguramente los Reyes Magos querrán disfrutar ellos mismos. Les recomiendo que compren cuatro. 

Por más que tuerza las vías
se enderezan ellas solas.
Y nunca consigo más
que sacar un nueve y medio
en la olvidada disciplina
de tocarte



Publicación en número 2 de Caja de resistencia, revista de poesía crítica

Me han comunicado que han querido que mi poema "Capitalismo" forme parte del número de la revista de poesía crítica Caja de resistencia. Estoy muy contento porque eso quiere decir que mis poemas están en la misma acera que los poemas de poetas que admiro como María Castrejón, Eva García Fornet o Jorge M. Molinero. 

Una alegría más en este camino de la poesía. 


MirafloresPoética 2016, nuevo festival de poesía en Miraflores de la Sierra

En las últimas semanas he estado preparando, junto a Balbina Jiménez y el Ayuntamiento de Miraflores de la Sierra, el Festival MirafloresPoética 2016. Este festival tendrá poesía, teatro, Poetry Slam, libros de poesía, y muchas cosas más... 

Podéis cotillear en su página web:

https://miraflorespoetica.wordpress.com/

o en sus redes sociales. 

¡BIENVENIDOS!


habitar la poesía y viajar por ella

salir de Madrid y buscar el sur como un pájaro que recupera las ganas de vivir. Fin de semana y vamos a luchar por la poesía, mojados en el color azul de un verano que se acaba. Javier Gomis y yo, letras de un mismo viento, y Ciudad Real nos esperaba. Llevamos nuestros libros (La cronología de los pájaros - Javi, Cercanías - yo).
foto de Javi Gomis
Al llegar, la Madriguera nos acoge con sonrisas de Sergio Benito y Bea. Barco de libros luchando con las olas del temporal de la indiferencia y la estupidez. Seguimos. Pilar Boadicea, DYSO, Javi y sus amigos. Poesía como canica, manejable y sin embargo profunda como ojo de acantilado.
Entran lectores y público y empieza la lectura, caminos que se cruzan, miradas, cervezas y risas. Así la noche en Ciudad Real. Y nosotros solo nos dejamos llevar.
Confiar en la poesía siempre. Así se alargan las palabras y las semanas no se convierten en cajas, recipientes, ceniza de tiempo. Las palabras, la poesía y los amigos.

Nuevas presentaciones de Cercanías en MADRID, CIUDAD REAL Y LA CABRERA

MARTES 4 DE OCTUBRE, MADRID
SEMILLAS DE POESÍA, 20:00h, La inquilina, Calle Ave María 39, Lavapiés, MADRID




SÁBADO 8 DE OCTUBRE, CIUDAD REAL
Junto a JAVI GOMIS en La Madriguera, 20:30h, C/Toledo 53, Ciudad Real



SÁBADO 15 DE OCTUBRE, LA CABRERA
Junto a Manuel Álvarez Ugarte, en Avenida de la Cabrera 96, La Cabrera, 19:00h


Artistas y creadores

Pintaron de hojalata el estanque que se veía en la infancia. Obra de arte dijeron de la llama que arrasó los ojos de los valientes, y esta creció hasta el tamaño de los monstruos. Nadie alcanza. Los artistas van y vienen con su lengua de oro y su lenguaje desconocido de dinero y transparencia. Los artistas huidos de la tribu. Artistas clavados en lo alto de la calle, esperando que los no artistas pregunten su nombre. He visto artistas con la cara manchada de nada.

He visto artistas que salieron del mundo y he visto creadores que ensanchan en la tierra como esponjas de vida. Creadores que tienen piernas ajenas, y brazos ajenos y cuerpo de todos. Así se crea en el río del mundo. Qué diferencia entre tu trozo de agua y mi trozo de agua si aquí hemos venido a celebrar el baño. El arte debe quedarse sin gasolina y que su cadáver alimente el corazón del hormiguero.

Los libros y el verano (1) Moby Dick

Libro para fondo de mochila, para hueco entre las cosas del camping, libro como tablón en la terraza acuática del verano. Moby Dick tiene algo que me ha hecho rescatarlo hoy, día 6 de julio de 2016, al menos 5 años después de haberlo leído, y que aún no termino de comprender del todo.

Lo primero que tengo que hacer, antes de empezar a hablar de esta persecución, esta obsesión, es admitir que hay partes de Moby Dick que no las he leído. Así. Venga, va, pues vaya. Sí, en ocasiones el señor Mellville se pone a describir los diferentes instrumentos del barco, o detallar los diferentes tipos de nudos marineros posibles y claro, es inevitable que tu mientras te pongas a pensar qué estará pasando con la ballena demonio. 

Todos conocemos la historia de Moby Dick, algunos con más zoom que otros, pero lo básico es reconocible por todos porque incluso ha salido en Los Simpsons: un capitán de barco se obsesiona con una ballena enorme y blanca y quiere cazarla por todos los medios. 


Vale, hasta aquí todo bien. Pero lo que a mí me hace recomendar que en este verano de 2016 leáis esta historia es la fuerza. La fuerza que se esconde en un mínimo porcentaje de la novela (sí, porque aunque no lo creáis, en esta novela se habla de muuuuchas más cosas que Ahab y la propia ballena), pero que hace que el resto del relato sea pertinente. Ahab, tío loco y pese a todo. Pese a todo empatizas con él y su obsesión porque todos hemos tenido irracionalidades que daban sentido al mundo. Todos hemos tenido un horizonte, una meta que nos hacía caminar-correr-viajar sin mirar atrás o a los lados, solo un posible chorro a lo lejos, un "por allí resopla" que justifique el viaje, los esfuerzos, los sacrificios. 

Siempre está al fondo. Nunca sabes cómo ni cuándo va a pasar el esperado encuentro, y esa espera, esa incertidumbre, esa emoción que a pesar del tiempo aún recuerdo de manera viva y cercana hacen que yo os recomiende este novelón clásico. 

Ojalá vuestro arpón aguante la embestida del relato.

Los libros y el verano (previa)

El pasado 20 de mayo publiqué un libro y, después de haber respondido muchas veces en el último mes la pregunta ¿Cuánto vale el libro? (bueno, tampoco tantas, seguro que menos de las que quisiera, pero aún así, bastantes), he empezado a darle vueltas como una hormigonera literario-mercantil al hecho de comprar libros. 

Sí. 

Ese acto que un porcentaje mínimo de la población hacemos impulsivamente y que nos supone un gasto periódico (pero gustoso). Y claro, me he puesto últimamente del otro lado y me he dado cuenta que mi libro cuesta mucho. A mí me ha costado. Mi libro vale mucho, a mí me ha valido y me vale. Entonces, ¿Por qué cuesta apenas 9€? (Por favor, no interpreten aquí autobombo oculto, el libro está bien, pero tampoco es para tanto)

Y ahí llega lamadredelcordero. ¿Son caros los libros? Supongo que el problema es que son caros si después de comprarlos no sabes qué hacer con ellos. Si no los vas a leer, son caros. Si no los vas a releer son caros. Si no los vas a vivir son caros, pero, ¿Cómo le explico yo esto a alguien que me dice que mi libro es caro? ¿Cuántas cervezas vale un libro? ¿Qué porcentaje de rellenar el depósito de tu coche es suficiente para comprar un libro? 

Y ahí estamos, en ese punto, en saber qué sentido tiene comprar un libro antes de recomendaros algunos libros que considero útiles, herramientas para aprovechar siestas a la bartola o tardes en terrazas de este verano que ya saca el látigo del calorcete. 


Porque claro, lo primero va antes. 







Presentación de Cercanías junto a Manuel Álvarez Ugarte en Miraflores de la Sierra

Ayer fue un día especial. Ayer nació mi segundo hijo, "Cercanías", y fue sobre el escenario de mi pueblo, Miraflores de la Sierra.
Muchos amigos vinieron a arropar el primer grito del recién nacido, y Manuel Álvarez Ugarte le escribió su primera nana. "Así da lujo nacer", dicen que dijo.
En las butacas una sonrisa brillaba pese a la oscuridad y era ella. De nuevo. La culpable de todo.
Gracias a todos por acercaros a escuchar los primeros latidos de "Cercanías".


Además, Ya se puede encontrar (y comprar) Cercanías en la web de Baile del Sol. Y recordad, gastos de envío gratis para toda España, 5% de descuento, y si compráis un libro, recibiréis dos y, si compráis diez… recibiréis ¡veinte!
*Gracias a Luis Look at the flowers por las fotos. 

Presentación de mi libro Cercanías en Miraflores de la Sierra, junto al guitarrista Manuel Álvarez Ugarte

Ya puedo anunciaros que el próximo 20 de mayo estaré en el teatro de Miraflores de la Sierra presentando mi nuevo libro, Cercanías. Estará conmigo, acompañando con su guitarra y su amistad, mi querido Manuel Álvarez Ugarte. Estáis todos invitados. 

Os dejo aquí los siguientes eventos...





Entrevista en El Rincón de las Letras, en Onda Verde

En la radio comunitaria Onda Verde, en el programa El rincón de las letras, Jorge Díaz Leza y Sol Rubio me entrevistaron hace unas semanas. Además, en la primera parte del programa podréis disfrutar de poemas y relatos del gran escritor argentino Andrés Neuman.  

Relato Sacrificio

Para celebrar que ya es viernes, y que ya hemos llegado a las 90.000 visitas, aquí os dejo un relato que escribí llamado "Sacrificio". Con este relato quiero recordar a todos aquellos profesores republicanos que quisieron cambiar España para hacerla más justa, más habitable, más decente.
SACRIFICIO
La luz de la luna se extiende sigilosa y huidiza por las piedras de la plaza, por las caras de la gente, por sus mejillas hundidas de gente hambrienta y las convierte, por un momento, en calaveras. La plaza está llena, rebosa pobreza y rabia. Son casi las once de la noche en la plaza del pueblo, bajo la enorme torre de la iglesia y su afilada sombra.
En el centro de la multitud un cuerpo está atado, inmóvil a un mástil. Es el cuerpo de Tomás, el profesor de la escuela. En pocos minutos su cuerpo ancho y lleno de vida no podrá distinguirse del palo que lo sostiene. A las once se le va a prender fuego para demostrar a los presentes cuál es la costumbre que se debe aplicar a los que quieren enseñar al resto. Se ensañarían con él. El hereje moriría por fin.
Debajo de él, un espeso montículo de ramas y hierbajos secos lo sujeta y condena. La gente se impacienta. Siempre tan listo, tan orgulloso, tan altivo. Siempre lo sabía todo. Además, cuando volvía de la ciudad se convertía en alguien refinado y pedante que era insoportable. Menos mal que el señor Ferrán consiguió ejecutarlo. Todo el mundo le odiaba.
Atravesando la calle principal que lleva a la Plaza, se acerca el señor Ferrán, el banquero del pueblo, con la antorcha en la mano, poderosa. La luz del fuego rebota en el traje y deslumbra a la gente. Deslumbra a los ancianos con caras rotas y sucias, a jóvenes musculosos y sedientos, a las amas de casa aburridas. Camina orgulloso, sabiendo que va a hacer algo justo, necesario para el pueblo. "No se puede consentir que este hereje del capitalismo siga diciendo sandeces a nuestros futuros compradores", dijo en el juicio.
Si, hubo juicio. En apenas veinte minutos se consideró culpable a Tomás por desobedecer reiteradamente las órdenes de la entidad económica del municipio, y además, enseñó a leer a dos niños textos no imprescindibles que no eran etiquetas de productos. Se le acusó y condenó en un tiempo récord.
El banquero llega al borde de la plaza, mira al maestro un momento, ve su pobreza, su indecencia, su incapacidad económica para adquirir bienes y, sin pensarlo, prende las ramas. Arriba, en el palo, Tomás ni se inmuta. El fuego crece, se multiplica en cientos de caras calientes que lo miran impresionados por su fuerza, por su pureza. El culpable va a morir. Desde la muchedumbre alguien grita: ¡Enseña ahora, hijo de puta!, se escuchan algunas risas desdentadas que se apagan con los primeros gritos de Tomás.
En una casa oscura, con las cortinas bajadas, una familia llora en una mesa pobre, de madera. En otros lugares niños y adultos se acuerdan un segundo de las letras, de cuando rozaban las aes y las bes con sus dedos índices mientras el señor Tomás les enseñaba el mecanismo suave de leer. Nadie hace nada.
Las llamas rozan al profesor que empieza a gritar. Los gritos chocan contra las paredes, contra las sucias orejas. En poco tiempo Tomás se convierte en un bloque negro, irreconocible. La gente siente alivio, tranquilidad. El mal está muerto, negro y seco por el fuego. Ahora son mejores. Ya no tendrán que temblar ante aquellos libros llenos de letras, llenos de ideas y de imágenes. Ya no temblarán cada vez que se abre un libro.


8 de marzo, día de la mujer trabajora



¿Qué estamos celebrando?
Mujeres trabajadoras que no son nada más que eso, trabajo.
Mujeres sepultadas en talleres manchados de olvido, los pulgares llenos de agujas y callos.

Mujeres trabajadoras como muebles de cocina, que importan menos que el mando a distancia, pero que también son apretadas.

Mujeres como dianas del miedo de sus maridos,
percheros donde aparcar los hijos gritones que también son su trabajo, sus horas extra.

Mujeres que son bombas de relojería con sus cosas, con sus embarazos,
estorbo cuando Cristiano Ronaldo apunta a gol en la tele de casa,  
mujeres que cuidan a sus padres con las manos gastadas e invisibles. 

Mujeres enfermeras, conductoras, profesoras, cocineras, psicólogas que no saben nada y miran a su marido para que le pregunte al mecánico qué le pasa a su coche.

Mujeres con falda y tacones que se rompen los tobillos en oficinas como junglas,
donde nunca llegan al estante más alto aunque se pongan de puntillas,
mujeres limpias, sin pelos, peinadas, afeitadas, maquilladas, ocultas tras el barro de lo cosmético.

Mujeres que van a clase sin que lo sepan sus maridos.
Mujeres silenciosas como cimientos de la casa.
Mujeres que nunca beben vino,
que hablan bajito en el trueno de su marido,
mujeres que tienen hijos y no saben por qué, en qué lugar ponerlos de la casa.

8 de marzo no es un día isla, es un día pantano que dura todo el año.

Mujeres como animales de carga, de trabajo a todas horas,
ordenando la ropa de sus hijos en sueños,
cuentan las gotas de café que le gustan a su marido en el café con leche,
mujeres trabajando el doble, trabajando el triple, mujeres locas por no aceptar cumplidos, por no aceptar el molde,
por no saber que están provocando y que es suya la culpa.  

Mujer como sinónimo de follar,  
mujer cordero que se deja manchar y penetrar y colonizar.
Mujer mía, mujer tuya,
mujer de todos, del que la quiera, del que llegue primero y ponga el cerco de los celos.
Mujer detrás del hombre, debajo, al margen de las cosas importantes ellas también mueren en el día de la mujer trabajadora,
pero mueren poco, en silencio

algo habrían hecho.





Sílvia Pérez Cruz lo vuelve a hacer (Teatro Apolo. 2/3/2016. Natural y potente como la ternura de los tigres)


los ojos de Sílvia Pérez Cruz son territorio independiente de la tierra,
girasoles envenenados por telarañas dulces de la noche.

Ojos simples como rocas negras de mar,
anticipo de su voz donde salta al vacío. Y lo llena. 
Vuelve con manos llenas, sonriendo,
camino abierto en la cuerda de la garganta.

Su mirada es un boceto de gato, un vuelo horizontal de cometas,
sale en las revistas pero guarda el secreto bajo su pelo,
escondido y tímido ante la lupa que busca estirar murmullos,
como los niños vergonzosos del primer beso.

Vestida de rojo como las promesas, 
como las heridas que no cierran, 

natural y potente como la ternura de los tigres ella juega con el mundo y lo hace posible.